" />
Published On: Vie, Feb 20th, 2009

Mickey Rourke

Europa Press

Esta semana llega a los cines españoles “El luchador” (“The Wrestler”) la cinta dirigida por Darren Aronofsky con la que Mickey Rourke, renacido de sus cenizas cual Ave Fénix, no solo opta, sino que se perfila como máximo favorito para hacerse con el Oscar al mejor actor protagonista.

En “El luchador” Rourke da vida a Randy, “The Ram” (El carnero) Robinson, un luchador profesional de wrestling estrella en la década de los ochenta que, ya retirado de la primera línea del circuito, malvive enfrentándose a otras glorias de antaño o a jóvenes promesas que dan sus primeros pasos en el mundillo. Un maltrecho cincuentón, solitario y pendenciero, que se mantiene en forma gracias a la ayuda de su bien nutrido botiquín particular y que tiene incluso que usar sonotone.

Un personaje frustrante, perdedor y por momentos doloroso en el que Rourke saca el máximo partido a su imponente físico y su rostro, deshecho por los golpes y la cirugía. No en vano él también se paseó durante cuatro años, y sin mucha fortuna, por los cuadriláteros de medio mundo para cumplir su sueño de ser boxeador bajo el sobrenombre de “Marielito”.

Y quizá porque conoce el sabor de la lona del ring al besarla noqueado y porque sabe como nadie lo que siente un ídolo caído, Rourke compone un personaje tan potente como creíble. El actor hace de su cuerpo ajado y cincelado a golpe de mancuerna y “suplementos” una parte fundamental en su interpretación. Su cara deformada, sus cicatrices, sus músculos tensos pero siempre cansados o su melena mezcla de canas y tinte platino son el mejor espejo para reflejar el esplendor perdido de la vieja gloria de la lucha libre.

A Rourke le secundan Marisa Tomei, que con su papel de streeper con corazoncito, opta de al Oscar como mejor actriz de reparto, un premio que ya se llevó en 1992 por “Mi primo Vinny”, y la joven Evan Rachel Wood (“Across the Universe”) que encarna a Stephanie, la hija de Ram y gran asignatura pendiente de el luchador. Dos compañeras ideales que contribuyen decisivamente a cimentar la resurrección de Rourke.

Una resurrección que no ha sido meteórica, como la que protagonizó Travolta de la mano de Tarantino tras “Pulp Fiction”. El resurgir de Rourke ha sido más pausado. Se fraguó con apariciones en cintas muy potentes como “Sin City”, “Domino” o “El fuego de la venganza” y el espaldarazo definitivo le llega ahora con la cinta del menos atípico Aronofsky (“La fuente de la vida”, “Requiem por un sueño”, “Pi (fe en el caos)”.

UNA AGENDA REPLETA

Ahora todo parece de color de rosa para Rourke. Después de montar su numerito en la alfombra roja de Oscar y, todo indica, que recoger la estatuilla, el viejo rockero tiene una agenda cargada de proyectos. A punto de irse a Sudamérica a rodar lo nuevo de Stallone, el actor todavía tiene pendientes de estreno “The Informers”, un drama coral en el que se reencontrará con Kim Basinger después de “9 semanas y media”; el thriller de acción “Killshot”, junto a Rosario Dawson y Diane Lane; y “13”, el remake americano de la película francesa “13 Tzameti” donde coincidirá con Ray Liotta y Jason Statham.

Sin dejar de lado sus excentricidades y su particular caracter –su última hazaña fuera del set el rodaje fue intentar embarcar en el aeropuerto londinense de Heathrow cargado con 36 kilos de zapatos– a sus 57 años Phillip Andre Rourke Junior, que así se llama en realidad, vive una auténtica segunda juventud que no debería desaprovechar.



Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>