Usar el almidón

Europa Press

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha definido una nueva ruta de producción de almidón en hojas de plantas que permite diseñar plantas con alto contenido en esta sustancia, una de las alternativas de futuro a combustibles fósiles como el petróleo.

El estudio, realizado en el Instituto de Agrobiotecnología de Pamplona (Universidad Pública de Navarra y Gobierno de Navarra) y publicado en la edición de abril de la revista 'Trends in Plant Science', aporta evidencias científicas que contradicen el paradigma clásico que investigadores como Calvin, Benson y Arnon plantearon hace más de 50 años sobre la síntesis del almidón, anunció el CSIC en un comunicado.

El mecanismo de síntesis de almidón descubierto sitúa el proceso de síntesis del almidón fuera del cloroplasto, el compartimento que hasta ahora se asociaba de forma exclusiva a la producción de esta sustancia. Por otro lado, responsabiliza a la enzima sacarosa sintasa de la síntesis de la molécula precursora del almidón, la ADPglucosa.

El científico del CSIC Javier Pozueta, director de la investigación, prevé que este descubrimiento supondrá "un gran avance en la carrera hacia la obtención de variedades hortícolas productoras de grandes cantidades de almidón". "El modelo de planta diseñado se basa en el incremento de la actividad de la sacarosa sintasa, que ya ha dado resultados positivos en el laboratorio", añadió.

La estimulación de esta enzima como método para incrementar los niveles de almidón en plantas abre, según el investigador el CSIC, una línea "totalmente inexplorada" hasta el momento en el contexto científico internacional. "Sencillamente, nuestro descubrimiento demuestra que hay que mirar hacia otro lado y que los mecanismos implicados en la síntesis del almidón son diferentes a los propuestos hasta ahora", afirmó.

Este último trabajo es una continuación de los resultados publicados por el mismo equipo de investigadores en agosto de 2004 en la revista 'Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense (PNAS)'. "Aquella investigación abrió un interesante debate científico y social que continúa de actualidad todavía hoy", aseguró.

Entre todas las aplicaciones del almidón, Pozueta destacó su potencial como fuente de energía renovable alternativa al petróleo: "La combustión del fermento resultante del almidón produce CO2, el cual, a su vez, es utilizado por las plantas para producir más almidón. Se trata por lo tanto de un ciclo cerrado que, al contrario de combustibles fósiles como el petróleo, no presenta repercusiones de cara al efecto invernadero", comentó.
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