Este año ¡Ojo a las garrapatas!

Europa Press

Expertos españoles y norteamericanos alertaron sobre un incremento "brutal" de las enfermedades provocadas por la picadura de garrapatas, debido al cambio climático.

En este sentido, el doctor José Antonio Oteo, responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital de La Rioja, señaló que "en mayo de 2004 atendimos un caso de fiebre botonosa; y el pasado mes, nos llegaron 20".

Oteo hizo estas declaraciones en el transcurso de la segunda jornada de la IV Conferencia Internacional de Rickettsiae, que, desde ayer y hasta el próximo martes, reúne en Logroño a unos 300 especialistas e investigadores de 43 países, para analizar y poner en común los últimos avances en esta materia.

El especialista riojano apuntó que "ahora, se dan casos de estas enfermedades provocadas por garrapatas durante todo el año, especialmente en primavera y verano" y señaló como causa probable del aumento de pacientes registrado este año en que "ha llovido menos y, en los primeros días de mayo, hizo mucho calor".

Las rickettsias encuentran en estas condiciones climáticas un buen caldo de cultivo, a lo que se une, según el doctor Oteo, "que ahora, los habitantes de la ciudad vamos de vez en cuando al campo, y nos metemos en zonas donde no deberíamos, por ejemplo, los que tienen hierbas altas", lo que propicia las picaduras de estos artrópodos.

Por ello, recomendó que, tras una estancia en una zona rural, "nos revisemos el cuerpo, para ver si tenemos garrapatas". Explicó que estos animales se agarran a la piel, y pueden permanecer alimentándose de la sangre del humano durante varios días, en los que se produce la transmisión de la enfermedad.

"No todas las garrapatas están infectadas con rickettsias, ni todas las personas a las que se les transmite la bacteria desarrollan luego la enfermedad", subrayó Oteo quien, sin embargo, aconsejó "medidas de prevención, como retirar adecuadamente una garrapata que haya picado".

Esta retirada "no sería con los métodos más tradicionales, como ponerle aceite, que, al contrario, al tapar orificios de respiración favorece la transmisión de la enfermedad", sino usando unas pinzas finas "que se introduzcan entre la piel y la cabeza del animal, y tirar luego para que salga en ángulo recto".

Oteo indicó que "la mitad de las picaduras de garrapata pasan desapercibidas, y sólo un pequeño porcentaje de gente desarrolla la enfermedad", aunque se están observando esos importantes incrementos en dolencias como la fiebre Q, el anaplasma o la fiebre botonosa, aumentos que se ven, en muchos casos, "tanto en humanos como en el ganado".

Por su parte, el director del Departamento de Microbiología y Patología Veterinaria de la Universidad de Washington, Guy Palmer, destacó la importancia de las últimas investigaciones que han dado como resultado el conocimiento de la secuencia completa del genoma de las rickettsias.

"Con ello -explicó- se puede obtener un cuadro completo de las enfermedades que provocan, lo que facilita el diagnóstico de las dolencias, que se puede hacer más rápido. Pero también produce avances en la posibilidad de contar con vacunas y, sobre todo, para desarrollar nuevos medicamentos antibióticos para el tratamiento de las enfermedades".

También hizo hincapié en la importancia que, para conocer este tipo de dolencias, tiene el medio ambiente, "ya que, según el clima y la situación medioambiental el tipo de bacterias y de factores que favorecen su contagio varían, con lo que los datos que se obtienen en Estados Unidos no se pueden aplicar a veces, por ejemplo, en el área mediterránea".
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