Tratamiento de células madre

Europa Press

La osteonecrosis, fracturas articulares que no pegan o lesiones del cartílago articular se pueden curar en tres meses, aunque depende de cada persona, gracias al tratamiento con células madre en fisuras que no sobrepasen los tres centímetros, según el doctor de la Fundación AMICAL (Asociación Médica para la Investigación), Pedro Luis Ripoll en declaraciones a Europa Press.

Ripoll, que acaba de recibir el premio de la Fundación Mapfre a su trabajo sobre la utilización de células madre adultas en articulaciones junto a los doctores Mariano de Prado y Javier Vaquero, comentó que la influencia de los trabajos del doctor francés Philippe Hernigou sobre la aplicación de estas células en la necrosis de la cabeza del fémur, entre otros, fueron "cruciales" para investigar en otras aplicaciones de esta técnica.

Además, Ripoll explicó que este tratamiento es "limpio, rápido y efectivo", ya que se trata de extraer estas células madre, centrifugarlas y aplicarlas en estadíos tempranos de fisura o rotura mediante un catéter muy fino en la zona afectada "que hace que el tiempo de rehabilitación sea mínimo al utilizarse técnicas muy poco invasivas".

El trabajo realizado por los especialistas de la Fundación AMICAL a lo largo de dos años, está compuesto por dos partes, una de experimentación animal, y otra clínica, en la que fueron tratados 100 casos que abarcan las articulaciones de cadera, rodilla y hombro, así como defectos del cartílago y pseudoartrosis, y que mostraron "resultados excelentes en prácticamente todos los casos, como siempre hay que ver las características físicas de cada individuo porque no todos reaccionan igual al tratamiento", afirmó Ripoll.

Ripoll destacó en este sentido que "es crucial no levantar falsas expectativas en el posible paciente. Las células madre no son una especie de polvos mágicos que curan todo. Hay que trabajar con audacia, entusiasmo y prudencia, pero recordando que este tratamiento funciona especialmente bien en situaciones de necrosis de cadera, hombro o rodilla, todavía no se ha investigado en más aplicaciones".

APLICACIONES DE ESTE TRATAMIENTO.

En este mismo sentido, el experto subrayó la importancia de considerar este tratamiento como apto para lesiones pequeñas de cartílago, articulaciones o pseudoartrosis, no para lesiones generalizadas. "Hay que ver que en rodillas, por ejemplo, puede haber multitud de lesiones focalizadas. Con esta técnica se pueden curar en unos tres meses dependiendo de cada persona, pero no está indicado para lesiones más grandes", advirtió.

Por otra parte, Ripoll también puntualizó el buen uso que esta técnica puede tener en ámbitos como el deportivo. "El tratamiento ha sido presentado en 10 congresos médicos; algunos lo debaten, otros lo intentan modificar, pero ha superado todos los filtros, demostrando que es eficaz".

En cuanto a su aplicación actual en el ámbito sanitario, el ganador del último premio Mapfre comentó que esta técnica está presente, de diversas formas, en hospitales de Bilbao, Barcelona o Madrid, desde agosto de 2006, con actitud generalizada para curar este tipo de lesiones.

Además, subrayó que este tratamiento esta previsto en la Seguridad Social, tiene un coste "infinitamente inferior" a la implantación de prótesis en las zonas afectadas y, socialmente es "más ventajoso" ya que el tiempo de rehabilitación "es menor" y la curación "es mayor", por lo que las secuelas son las "mínimamente exigibles" en este tipo de intervenciones.

El galardón obtenido por los doctores Ripoll, De Prado y Vaquero, el premio "Desarrollo de la Traumatología Aplicada" de la Fundación Mapfre, se concede al mejor trabajo sobre el empleo de una nueva técnica, quirúrgica o clínica, en la especialidad de Traumatología y Cirugía Ortopédica. En este caso, el jurado eligió de entre un importante número de trabajos, uno cuyo objetivo es promover el desarrollo de técnicas mínimamente invasivas en la cirugía del aparato locomotor.
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