Desarrollan un método biológico para combatir la verticilosis del olivo
SINC
El problema de la verticilosis es grave y "hay que solucionarlo, porque nos quedamos sin olivos, sin aceite y sin aceitunas", señala el investigador que lidera el grupo, Enrique Monte. Los efectos del hongo patógeno son bien conocidos por los agricultores que se dedican al olivar: "Los árboles se secan fulminantemente", comenta el experto en declaraciones a DiCYT.
Para buscar una solución, el cientÃfico del Ciale y su grupo de investigación echan mano de los conocimientos acumulados durante décadas sobre un género de hongos denominado
Trichoderma, que defiende a muchas plantas de numerosos organismos patógenos. Por eso, pensaron en aplicarlo al problema de la verticilosis del olivo y los primeros resultados están siendo prometedores.

Para explicar cómo actúa el hongo que ha centrado sus investigaciones en los últimos años, a Enrique Monte le gusta poner un ejemplo cinematográfico: "
Trichoderma es como Antonio Banderas cuando interpreta el personaje de 'El Zorro', es despiadado con los malos, que son los patógenos, pero también protege a la chica, que es la planta".
Ahora el reto es aplicar este hongo beneficioso para contrarrestar al hongo que seca los olivares. "Hay patógenos que atacan a todos los cultivos, pero otros son muy especÃficos. Es el caso de
Verticillium, que ataca al olivo y al algodón", señala. Sin embargo, hasta hace pocos años los olivos siempre habÃan convivido sin problemas con este patógeno, que ha evolucionado a la vez que ellos. De hecho, recuerda Monte, "hay olivos milenarios y
Verticillium no los mata". La pregunta es por qué ha comenzado a ser un grave problema en la actualidad.
"El problema fue que en AndalucÃa comenzaron a sembrarse juntos el olivo y el algodón", relata el investigador. Esto aumentó la concentración de inóculo del patógeno, es decir, de la cantidad de material fúngico que es susceptible de desarrollarse. Al haber más raÃces de plantas en el suelo, Verticillium tenÃa más rizosfera donde multiplicarse, es decir, más terreno en contacto con las raÃces de las plantas a las que puede atacar. En definitiva, "el algodón multiplicó la carga de patógeno en el suelo y el olivo empezó a decaer. Lo que era una convivencia normal, se transformó en un problema porque los olivos se secan", añade.
Hay dos tipos de verticilosis, la defoliante, en la que se seca la rama y el olivo se queda sin hojas y la no defoliante, que no es tan agresiva, porque la hoja no se cae, pero el árbol queda dañado. Frente a las dos variantes, el hongo con el trabaja el equipo de Enrique Monte hace de protector. "En el laboratorio hemos aislado cepas de
Trichoderma que controlan ambos tipos", afirma.
Posibilidad de aplicación inmediata
Además, "como se trata de un problema inmediato, estamos ensayando con cepas de variedades de Trichoderma ya registradas", comenta. Si no fuera asÃ, su trabajo se reducirÃa a ensayos experimentales sin posibilidad de aplicarse en el campo de forma real hasta que no pasaran rigurosos y largos controles. En concreto, existen dos cepas del hongo registradas, una de ellas, por el equipo de Enrique Monte. "Hemos visto que coloniza bien la rizosfera del olivo, asà que vamos a preparar formulados de
Trichoderma. AsÃ, si en una finca de olivos se detecta la enfermedad de forma incipiente, se podrÃa emplear preventivamente.
Esta investigación forma parte de un Proyecto de Excelencia de la Junta de AndalucÃa, pero se trata de "un problema nacional", asegura el especialista, y de hecho, en la búsqueda de soluciones participan cientÃficos de varios puntos de España. Hasta el momento, la alternativa a métodos de biocontrol como el que prueba el Ciale eran los productos quÃmicos basados en fosfitos, pero "no son del todo eficaces porque atacan fundamentalmente a otros patógenos, no a
Verticillium", aclara Monte, aparte de los problemas de contaminación que siempre puede acarrear el uso de plaguicidas. Si finalmente el método que se desarrolla en Salamanca, el uso de
Trichoderma podrÃa emplearse en conjunto con estos productos quÃmicos siempre que se encuentren las dosis adecuadas.