El exceso de óxido nÃtrico inhibe el crecimiento de las plantas
SINC
"El óxido nÃtrico es un gas muy reactivo que tiene muchas repercusiones en el desarrollo de los vegetales, aunque no se conoce mucho sobre ello", ha afirmado en declaraciones a DiCYT Ã"scar Lorenzo, investigador que lidera el grupo del Ciale que ha logrado publicar este trabajo en PNAS. En el caso de los organismos animales se sabe mucho más acerca del papel del NO como vasodilatador. Como curiosidad, el cientÃfico recuerda que es uno de los principios activos de la viagra. Sin embargo, en el caso de las plantas, sólo se conocÃa su papel en procesos de defensa, en la interacción entre planta y patógeno, pero hasta ahora no se sabÃa casi nada acerca de sus funciones en el crecimiento y desarrollo.
Por eso, este proyecto estaba enfocado a "entender el papel del NO en procesos de crecimiento vegetal" y el resultado de los experimentos es que "altera muchÃsimo el desarrollo de la raÃz de la planta, casi lo inhibe", señala el experto. Aunque este fenómeno ya habÃa sido descrito en plantas como el tomate, no se conocÃa el mecanismo molecular por el cual se producÃa este acortamiento de la raÃz del vegetal cuando hay grandes cantidades del gas ni qué significado tiene esto. Los cientÃficos del Ciale lo han determinado en este trabajo utilizando la planta 'Arabidopsis thaliana', empleada habitualmente como modelo en investigación vegetal.

La clave está en la relación del NO con las auxinas, unas hormonas que determinan el crecimiento y desarrollo vegetal. "Fueron las primeras hormonas vegetales que se descubrieron y son promotoras del crecimiento y desarrollo", comenta Ã"scar Lorenzo, pues bien, "nosotros hemos visto que el NO afecta al transporte de las auxinas" gracias a herramientas genéticas, moleculares y celulares.
"Esta hormona se sintetiza en las hojas de las plantas y hace que crezca la parte verde, pero también la raÃz", pero para llegar a la raÃz y hacer que ésta crezca tiene que ser transportada. En esta parte de la investigación colaboró un grupo de investigación de la Wake Forest University de Carolina del Norte, en Estados Unidos que tiene un convenio con la Universidad de Salamanca. Los americanos comprobaron que el transporte desde las hojas de la planta a la raÃz se ve disminuido en una planta que ha sido modificada genéticamente para que produzca más óxido nÃtrico.
En definitiva, "cuando hay altos niveles de NO se reduce el transporte de la hormona", resume el investigador. "Nosotros comprobamos que el transporte estaba afectado porque tanto en la planta mutada como en otras plantas con altas concentraciones de NO desaparecÃa la proteÃna que se encarga del transporte de la auxinas a la raÃz", un transporte que se realiza célula a célula de arriba hacia abajo en la planta.
"Al ver que el crecimiento de la raÃz se ve afectado, observamos el meristemo de la raÃz principal, que es donde se ubican las células madre a partir de las cuales se generan todas las demás células", explica MarÃa Fernández Marcos, una de las investigadoras que ha participado en este trabajo y que ha elaborado su tesis doctoral a partir de la información obtenida. El meristemo cambia, según comprobaron los cientÃficos, en situaciones de altas concentraciones de NO y en la planta mutante. En concreto observaron "una reducción del tamaño del meristemo y una elongación de sus células. Como consecuencia, el tamaño global del meristemo disminuye y la raÃz primaria también".
Además, el hecho de que en esta parte se concentren esas células madre o células iniciadoras que dan lugar al resto de las células vegetales, hace que el exceso de NO modifique no sólo procesos de crecimiento sino también de diferenciación celular, haciendo que tejidos que en una planta normal tardan más tiempo en diferenciarse, en este caso lo hagan rápidamente.
"Hemos querido comprobar también si la tasa de división de las células estaba afectada, es decir, si esas células se habÃan dividido menos y por eso tenÃamos el tamaño del meristemo reducido", comenta la investigadora. Para ello, usaron genes marcadores o reportadores que "te dicen qué está pasando en un momento puntual". AsÃ, determinaron que en grandes cantidades de NO hay menor número de células dividiéndose en el meristemo y por eso la raÃz y la planta alcanzan un menor tamaño.
En situaciones de estrésEstos aspectos de división celular, elongación y diferenciación de la raÃz están muy relacionados con las auxinas, ya que son las encargadas de modular todos estos procesos. "Ya se sabÃa que las auxinas controlan todas las etapas del desarrollo de la planta y nosotros hemos mostrado que a altos niveles de NO, como los que ocurren en situaciones de estrés, afectan negativamente a ese desarrollo", apunta Luis Sanz, otro de los miembros del grupo, experto en el análisis celular vegetal tras haber pasado por la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido.
"Ahora queremos ver cómo la planta responde ante un estrés determinado", comenta, es decir, un estrés hÃdrico (falta de agua), salino (exceso de salinidad) o provocado por el ataque de organismo patógenos, por ejemplo. El planteamiento es que el NO podrÃa regular los procesos de crecimiento y desarrollo o incluso detenerlos en algún momento en situaciones de estrés. Cuando estas situaciones se producen, lo primero que hace la planta es intentar defenderse, asà que detiene los procesos de crecimiento para concentrar todos sus esfuerzos en esa defensa.
Por eso, el siguiente paso en esta lÃnea de investigación cambiará ligeramente el enfoque: en lugar de usar plantas mutantes con exceso de NO, los cientÃficos trabajarán con mutantes que carecen de este gas para averiguar cómo responden ante situaciones de estrés. "Los mutantes que acumulan más NO son más resistentes a determinados tipos de estrés. Partiendo de ese hecho, queremos ver qué pasa si las plantas carecen de óxido nÃtrico", indica Luis Sanz.
La lÃnea de investigación de este equipo del Ciale apunta a que, probablemente, un organismo vegetal es capaz de integrar las señales ambientales dentro de su programa de crecimiento y desarrollo y adecuarlo para defenderse ante situaciones de estrés. Para ello, el NO serÃa un regulador clave.