" />
Published On: Jue, Mar 31st, 2005

Nacen linces ibéricos

Europa Press

La responsable del Plan de Cría en Cautividad del lince ibérico de Doñana, Astrid Vargas, aseguró el 30 de marzo que el nacimiento de los tres ejemplares fue “emocionante y por sorpresa” y destacó que “los felinos son controlados 24 horas por cámaras” y se encuentran en “buen estado” desde su llegada al mundo.

En declaraciones a los periodistas en Doñana, Vargas dijo que no descarta que en los próximos días haya nuevos nacimientos y, aunque calificó este hecho como “histórico y sin precedentes en la historia”, indicó que “la situación actual es de optimismo ya que es el primer caso en el que la madre no se come a sus hijos tras el parto en cautividad”.

Vargas explicó que los linces aún no tienen nombre, pero señaló que “sus nombres empezarán por la letra B y corresponderán a nombres de plantas”.

La cría en cautividad, dirigida por Astrid Vargas, es una de las medidas adoptadas por la Junta de Andalucía y el Ministerio de Medio Ambiente para evitar la pérdida de este felino, junto con otras destinadas a su supervivencia en libertad como son la suelta de conejos, la alimentación suplementaria y la recuperación de su hábitat.

La veterinaria responsable del plan de cría del lince ibérico en cautividad señaló que “el segundo de los cachorros nació diez minutos más tarde que el primero” y especificó que “hasta el día siguiente no pudimos comprobar que había nacido un tercer ejemplar”, algo que fue “una grata sorpresa porque nadie lo preveía”.

Vargas subrayó que la madre de los linces es Sally, una hembra de tres años capturada en Sierra Morena, quien parió tres cachorros en el centro de cría en cautividad de El Acebuche en una jaula de 2.200 metros cuadrados donde han tenido lugar sus cópulas con Garfio, un lince que fue capturado cuando tenía tres años en Sierra Morena.

Sally llevaba dos años en El Acebuche, en Doñana, mientras que el padre de los linces llevaba un año en el centro de cría.

La responsable del programa de cría señaló que “en el transcurso de cinco años los linces empezarán a ser devueltos a su hábitat natural”, aunque aseguró que “este recinto donde viven está naturalizado y en las mejores condiciones”.

El programa de cría de lince en cautividad cuenta con un presupuesto de 105.000 euros, para la conservación de esta especie, actualmente en peligro de extinción.

La veterinaria Astrid Vargas, que trabajó en Estados Unidos en el programa de recuperación del turón de patas negras, un carnívoro gravemente amenazado, se hizo cargo de la dirección del plan a finales de 2003.

Vargas y su equipo han tratado de interferir al mínimo en el comportamiento de los animales, sobre todo desde que comenzó la época de reproducción. En diciembre observaron más aullidos y más juegos entre machos y hembras que hasta entonces se ignoraban. Decidieron facilitar lo que ocurre en sus entornos y juntaron a Garfio con dos hembras (Esperanza y Sally) en un recinto de 2.200 metros cuadrados, una historia que ha acabado “con final feliz”, subrayó.



Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>