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Published On: Lun, Mar 5th, 2007

Españoles y cambio climático

Europa Press

Rechazan, pese a ello, más impuestos por la energía y no tienen en cuenta la eficiencia en la compra de electrodomésticos

Los españoles son los europeos que se muestran más preocupados por los efectos del cambio climático y consideran que el uso de la energía que se hace en España tendrá un “gran impacto negativo”, según un Eurobarómetro que muestra que, sin embargo, se encuentran entre los que están menos a favor de pagar mayores impuestos para favorecer energías más limpias.

La Comisión Europea difundió un sondeo que muestra la percepción que tienen los europeos sobre el cambio climático y su relación con el consumo de energía y la opinión que le merecen distintos tipos, como las renovables y la nuclear.

La consulta se da a conocer tres días antes de que el jueves empiece en Bruselas la tradicional cumbre de primavera de jefes de Estado y de Gobierno, que en esta ocasión tendrá un importante componente energético en la agenda y en el que Bruselas espera que los líderes de la UE acuerden un objetivo obligatorio para utilizar en 2020 un 20% de energías renovables.

El Eurobarómetro señala que los españoles y los chipriotas están “muy preocupados” por el cambio climático, en concreto un 70% de los consultados en ambos países, lo que les sitúa a la cabeza de la clasificación. De forma idéntica, el 23% de los españoles y los chipriotas se muestran preocupados “en cierto grado” y sólo un 7% asegura no estarlo en absoluto. En general, en la UE el 50% de los ciudadanos están “muy preocupados”.

La encuesta interroga también sobre la relación que según los europeos existe entre el cambio climático y el consumo energético. Aquí los españoles vuelven a situarse a la cabeza de quienes creen que en su propio país esto tiene “un gran impacto negativo”, concretamente un 63%. La media de la UE es 38%.

Por el contrario, solo el 29% de los españoles cree que el consumo de energía en España tiene “algún impacto negativo”; el 3% que no hay “casi impacto”, y el 1% que no tiene efecto “en absoluto”.

Sin embargo, cuando se les pregunta si tienen en cuenta la necesidad de utilizar la energía de manera eficiente a la hora de comprar electrodomésticos, sólo el 48% afirma que este argumento tiene un gran peso, igual que la media de la UE. El 30% respondió que “en cierta medida” este factor influye su compra y un 20%, que no.

NO MÁS IMPUESTOS

Los españoles son reticentes también a pagar mayores impuestos por el uso de energías renovables. Por delante de los chipriotas, los españoles se sitúan los penúltimos de la UE que apuestan por que el Gobierno apoye el desarrollo de nuevas formas de energía más limpia por medio de impuestos para promoverlas, por lo que solo apostó el 22%.

En este sentido, la opción con más adeptos, el 40% de los españoles, es que el Gobierno prohíba el uso de ciertos productos o tecnologías energéticas, mientras que sólo el 32% se mostró a favor de que esto se haga por medio de financiación pública.

A pesar de que estas respuestas son menos numerosas que en las preguntas anteriores, solo el 1% de los españoles descartó que no sea competencia del Gobierno establecer medidas en este ámbito.

En el otro extremo de esta clasificación están los estonios y los húngaros, entre quienes un 5% piensa que no es responsabilidad gubernamental. Sin embargo, el Eurobarómetro asegura que el 62% de los europeos piensa que la mejor manera de afrontar los aspectos relativos a la energía es a nivel de la UE y un 32% cree que es a nivel de los gobiernos nacionales.

DENTRO DE 10 AÑOS

De cara al futuro, el 76% de los europeos estima que el cambio climático les obligará dentro de 10 años a disminuir su consumo diario de energía, a lo que se suma otro 72% que cree que tendrá que introducir métodos de reducirla. El 68% de los consultados añade que tendrá que pagar más por el uso de energía.

Los españoles se sitúan por encima de la media de la UE, puesto que el 87% cree que tendrá que cambiar y reducir sus hábitos de consumo; el 83%, que tendrá que modificar su consumo, y el 70% estima que será más caro.

También supera a la media de la UE (84%) el número de españoles que está a favor de establecer un límite mínimo de consumo de energías renovables, algo que piensa el 90% de los consultados en España.

En cuanto a las medidas que podría tomar el Gobierno para ayudar a los ciudadanos a utilizar la energía de manera mas eficiente, el 44% de los españoles consultados apuesta por que se subvencione la instalación de métodos que la favorezcan; el 29%, que dé más información, y el 20% que fije normas “más estrictas” sobre eficiencia. La media de la UE es de 48%, 25% y 21% respectivamente.

ENERGÍA NUCLEAR

Por lo que respecta a la energía nuclear, la opinión general de los europeos es que el 61% de los consultados estima que su uso debería disminuir y que crea problemas de seguridad, como residuos y peligro de accidentes. Por el contrario, el 30% de los europeos apuesta por incrementar el uso de esta energía al considerar que “no contribuye al cambio climático ni al calentamiento global”.

Con el 72% de las respuestas, los españoles se sitúan como la cuarta nacionalidad de europeos más a favor de reducirla. El 18% de ellos se muestra a favor de incrementar su uso y el 10% no sabe o no contesta.

Superan a España Grecia, Austria y Chipre. El 92% de los europeos está a favor de crear normas comunes de seguridad nuclear y los españoles en concreto, en un 94%.

En cuanto al suministro de gas y electricidad, la mayoría de los europeos, el 65%, apuesta por dejar en manos de la UE la negociación con terceros países suministradores, mientras que un 26% estima que sería mejor que el acuerdo se negociara por parte de cada gobierno de manera independiente.

Las respuestas de los españoles se sitúan en esta línea, porque el 76% cree que es la UE la que debería negociar, mientras que solo un 12% considera que debería hacerlo el Gobierno.

En caso de interrupción repentina del suministro de gas o electricidad, como ocurrió en enero de 2006 desde Ucrania provocando desabastecimiento en el centro de Europa, el 79% de los europeos cree que los países de la UE afectados por otro caso así debería poder contar con las reservas de otros socios comunitarios, mientras que el 17% opina que los países solo deben confiar en sus propias reservas. El 80% de los españoles se mostraron dispuestos a compartir sus reservas con otros Estados miembros y un 14% se decantó por la segunda opción.

Por otra parte, es notablemente mayoritaria, un 85%, la opinión de los europeos sobre la conveniencia de tener “posibilidades de elección” en el suministro de gas y electricidad y así lo estiman también los españoles, 84%.

El precio de la energía es el motivo principal, aunque no el único. El 18% de los europeos se mostró a favor de poder elegir al suministrador de energía “solo por el precio”, mientras que el 44% combinó este factor con la posibilidad de elegir al suministrador que facilite energía limpia y el 15% porque también espera recibir un buen trato a los clientes. El 21% se mostró favorable a las tres opciones anteriores juntas.

Para los españoles consultados, el motivo más importante es que, además del precio, el suministrador ofrezca energías limpias (54%), la combinación de las tres opciones (19%) y porque espera tener un buen trato al cliente además del precio (14%). Sólo en último lugar apuesta por poder elegir únicamente por el precio (11%).



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