BARCELONA, 3 (EUROPA PRESS)
El diálogo sobre 'Energía y desarrollo sostenible' del Forum 2004 se clausuró hoy con un balance muy pesimista. Las conclusiones de los debates realizados en estos dos días pretenden concienciar a los ciudadanos sobre la urgencia de un cambio en el modelo energético, basado en la actualidad en los combustibles fósiles y la energía nuclear, puesto que sus efectos sobre el planeta pueden tener "repercusiones irreversibles que van más allá de lo que éramos conscientes y que sucederán más pronto de lo que creemos".
El cambio climático es una de estas repercusiones que más preocupa a los expertos, que señalaron un previsible aumento de la temperatura de la Tierra a finales del siglo XXI de entre 1,4 y 5,8 grados, lo que supondría un aumento del nivel del mar entre 9 y 88 centímetros. Además, señalan que la producción eléctrica mediante energías convencionales "tiene 31 veces más impactos ambientales que a través de las energías renovables".
Por ello, los ponentes del diálogo organizado por Green Cross Internacional consideraron "de forma unánime" que el actual modelo energético mundial "es absolutamente imposible de seguir manteniendo, bajo todos los puntos de vista, económicamente, por su ineficiencia, socialmente, por su injusticia y ambientalmente y por su insostenibilidad", según señalan las conclusiones, que, además de ser difundidos internacionalmente por los ponentes presentes, serán la aportación del Forum 2004 al Congreso Nacional de Energía que se celebrará en Madrid.
En base a estas consideraciones, el presidente de Green Cross España, Alberto Fraguas, pidió a los ciudadanos que "exijan a sus Gobiernos" no sólo el Protocolo de Kioto, que establece "un mínimo" en la reducción de gases contaminantes, sino en el cambio a un sistema energético sostenible basado en las energías renovables.
El vicepresidente de Green Cross Internacional, Bertrand Charrier, remarcó la necesidad de "establecer objetivos claros, que se propongan plazos concretos de ejecución", puesto que ése es el gran déficit de los encuentros internacionales de este tipo. "El gran fracaso de la Cumbre de Johannesburgo fue que no se establecieron unos objetivos claros y unos plazos de ejecución", señaló.
"Ha llegado el momento de cambiar nuestro modo de uso de la energía", aseguró Charrier, quien hizo hincapié en la responsabilidad de los ciudadanos de a pié en este ámbito. "No solamente han de dedicarse a exigir a los políticos, sino que han de empezar colaborando ellos mismos", consumiendo menos electricidad y apostando por una movilidad sostenible -que deja de lado el coche--, por ejemplo.
Por ello, el vicepresidente de Green Cross Internacional destacó la importancia de que los temas tratados en el diálogo sobre energía del Forum entren en la agenda escolar, trasladando "el debate a las escuelas" y también a las empresas, para concienciar realmente a todos los sectores de la población para conseguir cambios reales.
Más de 550 personas han participado en este diálogo, que ha perdido a alguno de sus ponentes en favor de la cumbre sobre energías renovables que se celebra también estos días en Bonn (Alemania).
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