Denuncia que más de 15.000 arrastreros europeos "devastan" los ecosistemas y perjudican a la pesca de bajura
MADRID, 7 (EUROPA PRESS)
La fundación ecologista Oceana pidió hoy a la Unión Europea la eliminación progresiva de la pesca de arrastre y la prohibición inmediata de los trenes de bolo, un nuevo sistema acoplado a las redes que permite el arrastre en zonas de roca o arrecifes y que está haciendo aún más destructiva este arte de pesca. La organización recuerda que otros métodos de captura insostenibles, como la dinamita, ya están prohibidos, cuando el arrastre es mucho más dañino y amenaza directamente el futuro de las pesquerías.
En el informe presentado hoy en Madrid, Oceana lanza un mensaje muy directo: "los arrastreros europeos destruyen los océanos". Se trata de 15.000 buques, un 10 por ciento de la flota total --cuyo volumen total de capturas es de 8 millones de toneladas anuales--, un porcentaje pequeño pero de devastadores efectos en los ecosistemas.
Más de 7.000 arrastreros europeos operan en el área ICES (entre el Artico y Gibraltar), otros 5.000 en el Mediterráneo y 1.000 más en Islandia y Noruega, a los que se suman varios miles más de Europa del Este y los barcos de inversión europea y bandera de conveniencia. Se estima que en todo el mundo más del 75 por ciento de los stocks ya están sobreexplotados o en el límite.
Este tipo de pesca provoca dos tipos de daños al entorno marino: el destrozo de los fondos --en especial el coral-- debido a los llamados 'trenes de bolos', acoplados a las redes para que no se enganchen y puedan 'pasar' por encima de cualquier obstáculo, y el descarte y devolución al mar de las especies no deseadas.
Respecto a los daños directos provocados por la redes, Oceana denuncia en su informe que los impactos se están sintiendo ya hasta a 1.500 metros de profundidad, dado que las nuevas tecnologías, los cables más resistentes y los barcos más potentes, permiten llegar cada vez más lejos. A los bolos se añaden cadenas, pesos y puertas que pesan toneladas, que pueden penetrar hasta 30 centímetro en el fondo, dejando marcas de hasta 6 metros de ancho.
El impacto de los arrastreros es especialmente grave para las praderas de posidonia --entre el 40 y el 50 por ciento de las mismas han sido dañadas en el Mediterráneo--, y para los arrecifes de coral: en aguas noruegas estas técnicas han destruido entre un 30 y un 50 por ciento. En el caso de los maërl (algas calcáreas) del Atlántico, en algunas áreas dañadas no ha habido señal alguna de recuperación en cuatro años.
MILLONES DE DESCARTES
En segundo lugar, el arrastre es un método de pesca no selectiva, lo que supone que gran parte de la carga de las redes son arrojadas de nuevo al mar --algunos estudios apuntan a que sólo sobrevive un 10 por ciento--, bien por falta de espacio en las bodegas bien porque se trata de especies ilegales (como las crías). Se estima que cada año los arrastreros descartan 25 millones de toneladas, de las cuales unas tres toneladas corresponden a los barcos europeos.
En España, por ejemplo, un reciente estudio sobre la diversidad de las capturas de los arrastreros se contabilizó 609 especies diferentes, de las cuales sólo veinte eran de interés comercial. En el Mar del Norte y el Canal de la Mancha, el 60 por ciento de las capturas de los arrastreros de crustáceos y peces planos son arrojadas por la borda, tasa que se leva al 90 por ciento en el caso de la pesca de cigala en Escocia.
Así, nueve de las veinte áreas del mundo con mayores cantidades de pesca arrojadas al mar se encuentran en el Atlántico Noreste, con tasas de hasta 2,83 ejemplares descartados por cada uno desembarcado. Seis de estas zonas son pesquerías de arrastre, mientras que las otras tres corresponden al método conocido como 'cerco danés', también de arrastre.
Según el director de Oceana para Europa, Xavier Pastor, la pesca de arrastre es un método "desproporcionado respecto a la capacidad de recuperación de los ecosistemas", sobre todo los de mayor profundidad, donde las especies son más longevas y de ciclos reproductores mucho más lentos. "Es el arte destructivo por excelencia y sin embargo está tolerado, cuando otros métodos más dañinos, como la pesca con dinamita, ya están prohibidos", señaló.
Pastor comparó el efecto de estos métodos de pesca con el que podría producir "la caza de ciervos con redes arrastradas por helicópteros que se llevaran por delante desde los árboles hasta los conejos y después los tiraran una vez muertos". Una de estas redes puede llegar a alcanzar los 700 metros de largo, más del doble de la Torre Eiffel, o siete veces un campo de fútbol.
ELIMINACION PROGRESIVA
El responsable de Investigación de Oceana, Ricardo Aguilar, recordó que la Comisión Europea ya ha advertido de que la capacidad de la pesca debería reducirse en un 40 por ciento para adaptarse a la sostenibilidad de los recursos; en opinión de Oceana, esta reducción debería aplicarse empezando por los arrastreros, con el fin de eliminarlos progresivamente de aquí a 2007, incluyendo en los acuerdos con terceros países.
Oceana exige también la prohibición del uso del tren de bolos y artefactos similares, la creación de zonas cerradas a la pesca o a determinados métodos --sobre todo en áreas de puesta o de alevinaje, ecosistemas bentónicos como los corales de profundidad o los maërl-- o el establecimiento de planes de recuperación para todos los stocks. Asimismo, propone la creación de un "servicio de guardacostas europeos".
Aguilar apuntó que uno de los principales obstáculos a la prohibición del arrastre es el importante 'lobby' que este sector ejerce ante las instituciones europeas. A diferencia de otras, estas cofradías disponen de "fondos y abogados", y con el respaldo de los sucesivos gobiernos españoles han conseguido que la UE no haya tomado aún medida alguna a pesar de reconocer su grave impacto ambiental.
Es más, Oceana considera que los arrastreros, apenas un 10 por ciento de la flota total, perjudican también a las demás artes de pesca, sobre todo la costera y la de bajura, y que las capturas de estas últimas podrían aumentar entre un 100 y un 300 por ciento si los buques de arrastre desaparecieran.
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