Nacho Vigalondo: 'Mi lado humilde necesita una explicación a la incorporación a la Academia de Hollywood'
Dice que el rodaje de 'Cronocrímenes', su primer largo, no comenzará hasta el próximo año porque si no "hubiera acabado bajo tierra"
SANTANDER, 21 (EUROPA PRESS)
El director de cine Nacho Vigalondo, que hoy entrará a formar parte de la Academia de Las Artes y Las Ciencias Cinematográficas de Hollywood, subrayó su "alegría" y "orgullo" por este hecho, aunque también reconoció la sorpresa que le ha supuesto. "Mi lado humilde necesita una explicación", aseguró este joven cántabro, quien apostilló que esta madrugada piensa "intentar enterarse" de "cuál ha sido el proceso y la deliberación".
En una entrevista concedida a Europa Press, Vigalondo destacó así que este reconocimiento por parte de Hollywood, tras el éxito de su cortometraje '7.35 de la mañana', le "llena de orgullo" al tiempo que resulta "algo inesperado".
Recalcó estar "encantado" por entrar a formar parte como miembro de pleno derecho en la Academia de Hollywood, que es "algo que forma parte y ha estado presente en mi vida desde siempre". "Esto es algo que me vuelve loco", declaró.
En cualquier caso, lejos de "sentirse preocupado" por el hecho de que el reconocimiento de la industria americana le ha llegado tan prematuramente --con su primera obra cinematográfica--, Vigalondo afirmó no "dejarse llevar por ningún miedo" pues, a sus ojos, "también sería prematuro empezar con esas inquietudes ahora".
"Creo que soy demasiado joven para entrar en esas fases depresivas", bromeó este creador, quien, como contrapunto, explicó que también conoce "el lado opuesto" y está "familiarizado" con la "incertidumbre que se tiene desde la falta de conocimiento".
Al ser preguntado, resaltó que gracias a nuevos proyectos --un corto, 'Choque', que se estrenará al público en Gijón, y una película-- ha logrado "focalizar" sus "ansias" personales ante la gran cantidad de premios y el éxito cosechado en el último año.
Así, todo ello no le ha "permitido reflexionar a ese nivel". "He tenido trabajo en mente, gracias a Dios no he tenido tiempo para dejarme llevar por la emoción", aseveró Vigalondo quien, no obstante, reconoció que "sería un zumbado" si antes de '7.35 de la mañana' hubiera imaginado "llegar donde he llegado" solamente con un corto, "que tampoco es el medio a priori más habitual", añadió.
'CRONOCRÍMENES'
Respecto al largometraje que tiene en proyecto y que se titulará 'Cronocrímenes', el realizador y guionista indicó que el rodaje no comenzará hasta el próximo año. "Lo que queda de este año ya es una locura", enfatizó Vigalondo, quien puntualizó que aunque su intención inicial fue la de empezar en 2005, "si lo hubiera hecho así, yo habría acabado bajo tierra".
Detalló que precisamente estos días en Los Ángeles tanto él como su productor están "montando las patas de la silla" de este film, "hablando con posibles agentes y productoras que puedan colaborar".
Comentó que "si de mí dependiese" habría "un vínculo muy fuerte, de un 100%" de la película con Cantabria, aunque matizó que "hasta que el proyecto no se defina en términos espacio-temporales" no se podrá "ver si la implicación será mayor o menor".
Incidió en que "si por mi fuera" lo rodaría en Cantabria "pero no por una cuestión de chauvinismo" sino porque los paisajes montañeses "vienen al pelo a la historia", un 'thriller' "como la copa de un pino" y con "arranque cercano a la ciencia-ficción".
En relación con este tema también destacó que cada vez ve "más difícil" el poder rodar 'Cronocrímenes' en inglés, algo que, por otro lado, tampoco le "hubiera gustado". "Creo que debe ser una muy primera película, pequeña y controlable", argumentó.
CINE PROTEGIDO
En cuanto a la comentada 'crisis' del cine español, opinó que "es más bien económica, de industria y de público"; y anotó que en nuestro país "a veces hay una discordancia entre cine popular y de autor" mientras que, a sus ojos, "una cinematografía saludable concibe que el cine con personalidad pueda ser de masas". "En España esto no se da lo suficiente", lamentó.
A su entender, al margen de la habilitación de subvenciones, "habría que valorar hasta qué punto las ayudas no son tan eficaces como la protección que precisan las películas españolas desde su estreno".