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Seminci.- Solomonoff denuncia que no haya habido proceso limpio sobre la dictadura argentina con las pruebas existentes
La directora asegura que 'Hermanas' es una película sobre gente llevada a situaciones insostenibles
VALLADOLID, 26 (EUROPA PRESS)
La directora de la producción argentina, brasileña y española 'Hermanas', de Julia Solomonoff, calificó hoy de "grave" el hecho de que no haya habido un "proceso limpio" contra los baluartes de la dictadura argentina con la "cantidad de pruebas" y documentación reunida.
En este sentido la directora, que presentó hoy 'Hermanas' a concurso en la Sección Oficial de la 50 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, aseguró que es "relevante" el hecho de que en la actualidad, civiles con cargos políticos estuvieran implicados en la dictadura cuando, a su juicio, en un país "normal" no podrían ser candidatos ni estar cobrando un sueldo público "como mínimo".
"Es difícil vivir en un país con tanto grado de impunidad", señaló Solomonoff, quien añadió que su película identifica el "grado de responsabilidades" pese a que la familia sobre la que se desarrolla la historia, los Levin, es "de víctimas" y no de buenos y malos.
'Hermanas' es la historia del reencuentro de Natalia Levin con su hermana Elena nueve años después de que Natalia tuviera que abandonar súbitamente Argentina en 1975, durante su adolescencia, al conocer la desaparición de Martín, su novio, a manos de los militares.
Testigo de la detención, nunca más tuvo oportunidad de conocer lo que realmente sucedió y cómo los militares supieron del escondite en el que Martín permanecía con otros compañeros, y esa es una página que no supera y que además le impide volver a su país.
VIAJE A TEXAS.
Natalia, afincada desde entonces en Barcelona, decide desplazarse hasta Texas nueve años más tarde, en 1984, para reencontrarse con Elena, su hermana, que se acaba de mudar a Estados Unidos junto a su marido, el que fuera novio en su infancia y a su vez gran amigo de Martín, y su hijo.
En el desván de su nueva casa, Elena guarda una novela inédita de su padre, David Levin, un prestigioso intelectual y periodista y, en cuanto Natalia comienza a leer el relato, se da cuenta de que está ante la historia de su familia durante la dictadura y comienza a conocer algunos de los detalles de la situación familiar de la época, aunque las últimas hojas, cuya lectura le ayudaría a responder las dudas que tiene desde entonces, no están.
El presente que reúne a Natalia y Elena se entrecruza con los recuerdos que cada una tiene de los sucesos previos a esa noche: su padre, sus novios, el amor, la militancia, el embarazo de Elena, sospechas y preguntas sin respuesta irán aumentando conforme avance la lectura del libro y cuando por fin Natalia encuentre las dos hojas que le faltan y en las que se implica de manera directa al responsable de la desaparición de Martín.
La historia se centra en la relación de las dos hermanas quienes, después de tantos años, afrontan de manera muy diferente lo que en aquella época sucedió: Natalia no esconde los pormenores ni los problemas del momento pero en cambio Elena, siempre volcada en la familia, evita al máximo expresar y compartir esos sentimientos incluso con su hijo Tomás, de ocho años, que ejerce el papel de "mediador" entre las hermanas.
FOMENTAR LAS DOS EXPERIENCIAS.
Tras la proyección de la película la directora recordó las dificultades con las que se encontró a la hora de escribir el guión --"los primeros borradores fueron más maniqueos"-- y los cambios que tuvo que hacer al terminarlo y darse cuenta, por recomendación de otra persona, de la necesidad de centrarse en el personaje de Elena y en fomentar las dos experiencias.
A su juicio, hablar sobre los militares y los desaparecidos durante la dictadura argentina es "fácil" aunque ella perseguía indagar en la historia de esa familia y llevar al terreno familiar estas experiencias que ella, debido a su juventud, experimentó de manera más tardía pero con la impresión de que creció "en situación regimentada".
En su opinión, su intención era reflejar que Elena no tuvo lugar para tomar una decisión ya que se encontraba "atrapada" en la misma dictadura que Natalia, por lo que ambas con el dolor y la culpa y ambas se necesitan.
Por su parte la actriz Ingrid Rubio, que encarna a Natalia y que está acompañada en el reparto por la actriz Valeria Bertuccelli, que interpreta a Elena, aseguró que la película narra la historia de dos hermanas: una que intenta no ver y tapar a la otra y la segunda, que quiere encontrar respuesta a una pregunta del pasado para avanzar y poder vivir.
Tras reconocer el trabajo previo al rodaje tanto con el acento argentino como con Valeria Bertuccelli con el fin de que su relación fuera lo más creíble posible, Ingrid destacó también que Tomás, el hijo de su hermana, ejerce de puente para que ambas se puedan comunicar. "Natalia se da cuenta de que la única familia que tiene son ellos", apuntó.
EL PAPEL DE TOMAS.
"Tomás forzaba las palabras, habilitaba el diálogo y le da frescura", señaló la directora, quien añadió que es el propio niño el que conecta a Natalia con sus necesidades afectivas y de hogar.
Asimismo, Julia Solomonoff reiteró que Tomás tiene el papel de puente necesario en muchas cosas ya que, además y por edad, hay muchos "Tomases" de entre 25 y 30 años a los que se quería dirigir en la actualidad ya que, a su juicio, se trata de la generación de "las verdades a medias".
En este sentido, la directora argentina reseñó que es "impresionante" para su generación el hecho de no haber vivido el golpe militar pero sí de tener un "lastre" y una constante "sensación de sospecha", lo que en su opinión genera prejuicios sobre los demás ya que, en muchos casos, los hijos han tenido que cargar con lo que hicieron los padres.
"Quería que la película tuviera tensión y nivel de respuesta emocional", explicó Solomonoff, quien tampoco olvido el papel de Sebastián, esposo de Elena, a quien, en su opinión, la película le da la oportunidad de demostrar que es "leal y sensible".
GRABACION.
Una de las productoras de 'Hermanas', Vanessa Ragone, bromeó asegurando que les hubiera gustado hacer la película en la época de Menem ya que, a su juicio, en aquel momento se creía que un peso equivalía a un dólar americano aunque la grabación comenzó cuando cayó el gobierno de Antonio de la Rúa.
Como el presupuesto no llegaba para grabar tanto tiempo en Estados Unidos, finalmente y "gracias a Menem" encontraron en un barrio próximo a Buenos Aires tres casas totalmente americanas como las que buscaban ya que era deseo de Julia que el encuentro se produjese en Texas, "un desierto cultural".
De este modo, sólo filmaron cinco días en Estados Unidos y el resto de las tomas del interior de la casa se hicieron en uno de esos inmuebles, que además estaba totalmente equipado con aparatos y accesorios procedentes de Estados Unidos.
LA DIRECTORA.
Julia Solomonoff se graduó en el Centro de Experimentación y Realización Cinematográfica (CERC) de Argentina, actualmente conocido como ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica), aunque concluyó sus estudios en Nueva York con el Máster en Cine de la Universidad de Columbia.
Solomonoff ha participado en numerosos cortos y trabajos para televisión, además de ejercer como ayudante de dirección de Isabel Coixet, Luis Puenzo, Walter Salles y Carlos Sorín.
Otra obras destacables en su filmografía son 'Octavio 51', de 1992; 'Un día con Ángela' (1993); 'Siesta', 1998; 'Scratch' y 'The Suitor' (2001); y 'Ahora' (2003).
En la actualidad y según apuntó la propia directora, trabaja en el guión de 'El último verano de la Bollita', la historia de un chico y una chica que viven en una zona rural y que comienzan su entrada en la adolescencia.
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