Seminci.- Elías Querejeta pide que la televisión, que debe acercarse a la realidad, haga programas sobre temas sociales
El productor y guionista dice que hoy se ve "más cine que nunca" y en distintos formatos, lo que tiene "profundo significado"
VALLADOLID, 24 (EUROPA PRESS)
El director y guionista Elías Querejeta pidió hoy que la televisión, medio que a su juicio debería de "acercarse más" a la realidad, realice programas públicos de contenido social que se acompañen de coloquios y de distintas visiones de la realidad.
Querejeta, quien recibirá hoy en la gala de inauguración de la 53 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) la Espiga de Honor, concedida el pasado año a la actriz italiana Sofía Loren, adelantó que en la actualidad trabaja en la realización de tres nuevos capítulos correspondientes al formato 'El Ojo de la Cámara', junto a la Fundación La Caixa, que versarán sobre Inmigración, Dependencia y Pobreza Infantil.
A través de este formato se han producido ya 15 películas documentales que ofrecen una mirada sobre temas cuya existencia se "sospecha" pero no se conoce, como se explica en la web del cineasta, y que tienen como títulos 'Euskadi en Clave de Futuro', 'Hacia Europa', 'Sueños de Fútbol', 'Aymaras I y II', 'Condenados al Corredor' o 'Doñana, Memoria de un Desastre', entre otros.
Estos mismos temas podrían tratarse en espacios de televisión con el fin de ofrecer distintas versiones de la realidad, según señaló antes de recalcar que también trabaja en la realización de un trabajo sobre el 60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos que se proyectará el próximo mes de abril en la Semana de Cine de Derechos Humanos y San Sebastián.
Querejeta rechazó hacer balance de su carrera y trayectoria, confesó no creerse un "revolucionario" y negó buscar el agradecimiento de los directores con los que ha trabajado y con los que ha mantenido una colaboración "muy estrecha, espontánea y positiva" tanto en lo personal como en lo profesional, pero sí destacó en su intervención la "necesidad" de la coproducción, es decir, la colaboración entre los distintos países europeos, campo en el que no se ha avanzado "suficientemente".
En este punto, el guionista y productor puso de manifiesto que en los tiempos que se viven en la actualidad sería necesario establecer formas "más rigurosas" de colaboración en el campo cinematográfico europeo gracias a las nuevas posibilidades tecnológicas, que a su juicio también han propiciado que hoy se vea "más cine que nunca en toda la historia del cine" y en muy distintos formatos y géneros.
Este aspecto cuenta con un "profundo significado" en lo que tiene que ver con las nuevas tecnologías, que facilitan una mayor apertura del cine al público y su estudio y entendimiento desde distintos puntos de vista, como ya pasó, recordó, con el nacimiento de la imprenta.
FRANQUISMO Y MEMORIA HISTÓRICA
Querejeta, quien se mostró satisfecho por la consecución de la Espiga de Honor, recordó hoy ante los medios de comunicación sus vivencias de Valladolid, ciudad en la que realizó los exámenes del Bachillerato por decreto del Régimen Franquista de no cursar en su País Vasco natal, y su paso por la Seminci, festival del que es "más o menos fijo".
Tras manifestar que, tras la proyección de 'El Espíritu de la Colmena', muchas personas le dieron el pésame a excepción de Concha Velasco, quien le confesó que con trabajos de esas características merecía la pena la profesión, Querejeta se refirió a su trabajo como una labor "que merece la pena hacer" y le apasiona pero sin entrar a valorar si constituye o no un riesgo.
Sus relaciones con la censura, que le obligó a cambiar el título de la película 'La Caza del Conejo' por 'La Caza', por ejemplo, pese a las diferencias que existían entre los guiones que presentaba a la censura y los que de verdad centraban sus películas, o el "logro" de 'La Prima Angélica', de la que quisieron eliminar un brazo escayolado, centraron también su intervención en la rueda de prensa, en la que confesó que tanto la censura como el franquismo fueron "un auténtico horror", "sin matices", con el que el cine "ha cumplido su función".
Querejeta reconoció su falta de "pasión" por dirigir, aspecto en el que nunca ha trabajado desde que comenzara en el mundo del cine a través de los guiones y luego de la producción, bromeó sobre los finales de las películas de su hija Gracia, quien en ocasiones ha matado al padre ficticio --"nada que reprochar siempre que esté bien asesinado"-- y rechazó la etiqueta de "autor" ya que la autoría es en el cine "un elemento muy particular".
Frente a su falta de pasión por la dirección figura su interés por el tema del agua, protagonista de 'El Agua de la Vida', documental de Juan Manuel Chumilla que él produce y en el que se acerca el valor del agua al público --se proyecta este año en la sección 'Tiempo de Historia' de la Seminci--, que surgió en su infancia en Hernani, su pueblo natal, donde se cuestionó las razones por las que, lloviendo tanto, había que acceder a la parte baja del pueblo --su familia tenía una villa en una colina-- para llegar hasta este bien.
Desde aquel momento el agua supuso una preocupación aunque en la actualidad se haya convertido en un tema "universal", aseveró el "productor con mayúsculas", como le definió el director de la Seminci, Javier Angulo.