Director: Alfred Hitchcock Actores: Rod Taylor, Tippi Hedren, Jessica Tandy, Veronica Cartwright
En esta película de Hitchcock, el papel de malo de la película no lo interpreta
una mujer malísima como en otras ocasiones sino que corresponde a un extraño
fenómeno natural. Los actores principales Rod Taylor y Tippi Hedren interpretan
papeles algo más complejos de lo que le correspondería por su condición de
actores sosos. Es especialmente notable la intervención de la atractiva Tippi
Hedren, cuya belleza la podría convertir en una figura ornamental pero que en
esta cinta interpreta un personaje mucho más complejo.
The Birds es una historia de gente corriente cuya vida se ve perturbada por
un extraño fenómeno natural y de las reacciones de esa gente frente al ataque
de los pájaros y entre ellos mismos. Estos pájaros, normalmente unos discretos
compañeros, se convierten por una extraña razón en unos peligrosos asesinos. Esto
podría parecer increíble pero Hitchcock consigue hacerla escalofriante y real
aunque a veces parece que los seres humanos no deberían ser tan tontos y hacer
algo en vez de limitarse a huir de los pájaros ¿No es un pueblo pesquero? ¿No
hay redes?
Por otro lado, merece la pena fijarse en la tense relación entre Melanie Daniels
(Tippi Hedren) una rica heredera que ha puesto a Brenner (Rod Taylor) en su
punto de mira, la madre de éste (Jessica Tandy) y su anterior novia (Suzanne
Plashette). El papel de Hedren está muy bien llevado y supera con creces su
handicap de rubia boba. Los otros papeles de protagonista son menos
destacables pero, a fin de cuentas, todos los papeles son secundarios frente
a las verdaderas estrellas de la cinta: los pájaros.
La película sigue siendo interesante para quien no la haya visto incluso con el
paso de los años y, aunque dentro del estilo de Hitchcock, es uno de los mejores
precedentes de muchas de las películas de terror más recientes (¿que tal si
cambiamos una bandada de pájaros por un tiburón asesino?). Además plantea, creo
que sin quererlo, el problema de las relaciones del hombre con la naturaleza en
las que casi siempre se gana pero a veces no se puede hacer otra cosa que echar
a correr.