Un estudio presentado hoy por el profesor de la Universidad de Navarra Pedro García del Barrio concluye que "los entrenadores sacan al campo a las estrellas influidos por variables extradeportivas, como el valor del futbolista en el mercado".
El trabajo del profesor García del Barrio, que fue presentado en el transcurso del XXIX Simposio de Análisis Económico que organiza la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Navarra, consta de dos artículos. El primero es de naturaleza empírica y ha sido elaborado con datos de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) de las temporadas 2001-2002 y 2002-2003. En él se analizan las oportunidades que los futbolistas tienen de jugar, que condicionarán su carrera profesional, y sus expectativas de ganancias futuras.
Los resultados permiten concluir que el entrenador se deja influir en su decisión por variables extradeportivas, como el valor de mercado de los futbolistas. "Esto no quiere decir que no exista racionalidad en su decisión, sino que presumiblemente existen otros objetivos no estrictamente deportivos", dice el profesor.
Por otra parte, García del Barrio afirma que no hay constancia de discriminación por razón de nacionalidad: "El que los jugadores jueguen más o menos minutos en la liga no parece derivarse de su condición de jugador nacional, comunitario o extranjero".
El segundo artículo, que incluye una parte teórica y otra empírica, sugiere que este mercado de trabajo podría caracterizarse como un mercado dual. En un segmento del mercado se encontrarían la mayoría de los jugadores que son retribuidos por debajo de su productividad.
Sin embargo, señalan que "las rentas de monopsonio -situación en la que hay un sólo comprador para un producto- que los clubes hubieran podido extraer de ellos van a parar en última instancia a unos pocos astros del fútbol, cuyos factores exclusivos les otorgan un fuerte poder de negociación". Entre estos últimos jugadores, en la temporada 2001-02, figurarían Raúl, Zidane, Figo, Roberto Carlos y Rivaldo.