El FC Barcelona cerró ayer la primera vuelta con un importante triunfo ante la Real Sociedad (1-0), que le permite mantener su ventaja al frente de la Liga y ha devuelto la tranquilidad después del 3-0 de Villarreal, aunque, como admite el defensa Oleguer Presas, el equipo ha perdido la 'fluidez' de su juego de principios de temporada.
El conjunto de Frank Rijkaard ha acabado la primera vuelta como líder con 45 puntos sobre 57 posibles, después de 14 triunfos, tres empates y dos derrotas, y con una renta de siete sobre el Real Madrid; y siendo además el equipo más goleador (36) y uno de los segundos menos goleados (14) --junto a Madrid y Espanyol y a uno del Valencia--.
Una ventaja de siete puntos sobre el segundo al cierre de la primera vuelta ha sido sinónimo de alirón en la Liga desde que las victorias valen tres puntos sólo había logrado una distancia de siete puntos el Atlético de Madrid en la campaña 1995/96-y, además, se trata de la segunda mejor puntuación de la historia del Barça a estas alturas.
Pero su juego ha decaído, como se ha ido viendo en sus últimos partidos y también ayer en el Camp Nou, donde el Barça se estrenaba este año tras el 3-0 de Villarreal, aunque finalmente, ganó gracias a un gol decisivo de Eto'o, que se reafirmó como 'pichichi' y lleva 14 tantos, y a la actuación no menos determinante del portero Víctor Valdés.
PRECIPITACION Y RIVALES MAS DEFENSIVOS.
Desde el vestuario, el defensa Oleguer Presas explicó que "ahora los rivales nos tienen más respeto y se cierran atrás de una manera bastante más exagerada que en las primeras jornadas" y también que el propio Barcelona "no tiene la fluidez de juego que tenía a principios de temporada, sobre todo en la posesión del balón".
"A veces caemos en la precipitación por querer resolver el partido demasiado rápido en lugar de tener la pelota y hacer moverse al equipo rival", apuntó el central catalán, quien, de todos modos, restó importancia a las críticas que está recibiendo el Barcelona y dejó claro que los perseguidores del equipo no le "preocupan demasiado".
"Hemos hecho una primera vuelta sensacional que demuestra la buena marcha del equipo y no me preocupan las voces que anuncian crisis o que hablan de que estamos bajando el ritmo. Ojalá podamos hacer una segunda vuelta con tantas crisis", ironizó Oleguer, que destacó también la "ambición" mostrada por el Barça ante la Real.
LA SATISFACCION DE VICTOR VALDES.
Por su parte, el portero Víctor Valdés se mostró muy satisfecho igualmente de la primera vuelta que ha completado el Barcelona, aunque reconoció que "las temporadas son muy largas y físicamente es normal que el equipo no presione como a principios de temporada", pese a que acto seguido añadió que ve "muy bien" al Barcelona.
El meta catalán destacó que "el balance de la primera vuelta es muy bueno y casi diría que no se puede pedir más". "Ahora hay que intentar mantener o ampliar la ventaja y acabar ganando la Liga, que sería lo ideal", dijo, al tiempo que señaló el objetivo de "hacer también un papel digno e intentar ganar la Liga de Campeones".
En lo personal, Valdés, protagonista del triunfo de ayer por sus intervenciones ante Nihat, explicó que trabaja para "mejorar día a día" y , como en otras ocasiones, no entró en la cuestión de que pueda ser el portero que necesitaba el Barça desde hace unos años. En este sentido, señaló que los anteriores porteros también eran válidos.
"Los porteros que ha habido siempre han dado la cara y si no continuaron fue por la falta de resultados, pero no por sus aptitudes", dijo Valdés, que destacó a continuación que ahora "todo acompaña" por la buena marcha colectiva y contribuye a que pueda "consolidarse". "Y esperemos que siga así", concluyó el portero titular del Barcelona.