El tenista de Manacor Rafael Nadal, después de su victoria en Roland Garros, continúa ampliando un palmarés que también presenta una Copa Davis como principales logros, ahora, con 19 años, no frena su ambición y su próximo objetivo es el 'cetro' mundial, un reto que se complica ante la presencia del tenis dominante de Roger Federer.
"El número uno es un objetivo, pero casi imposible porque está Federer", afirma el tenista español. "Algo raro tiene que pasar porque con Roger todos los tenistas sabemos que el número dos es como si dominase el ránking", añadió.
Nadal, el primer tenista desde Mats Wilander que se hacía con el título en Roland Garros en la edición de su debut, es consciente, sin embargo, que será difícil mantener una racha que le ha llevado a sumar 35 victorias sobre 37 partidos disputados en tierra batida.
"Soy consciente de que últimamente he ganado casi todo y no voy a poder seguir con ese ritmo", afirma Nadal que de nuevo se vuelve a acordar de su principal rival en la presente temporada al señalar "eso sólo lo puede hacer Federer".
El mallorquín, quién asegura no haber tenido ídolos en su niñez, prefiere pensar en el presente y no tanto en lo que le deparará el futuro porque como avisa "a lo mejor mi techo está aquí o a lo mejor no".
De lo que es consciente es que sólo "el trabajo y la humildad" le permitirán avanzar en su carrera deportiva porque recuerda de donde viene y los esfuerzos realizados en los últimos meses. "De momento todo me ha salido muy bien, pero todo esto puede cambiar, porque hay mucha gente igualada y que busca la victoria. Tengo que estar preparado", añadió.
Nadal, que en la presente temporada suma seis títulos y todos ellos sobre tierra batida, insiste ahora que no tiene ninguna preferencia sobre Wimbledon o Roland Garros porque "un Grand Slam siempre es una cita importante independientemente de cuál consigas", aunque reconoce que lo tenía "más fácil en París".
Nadal recuerda su paso por el torneo más importante sobre tierra batida y asegura que aunque los pronósticos decían lo contrario el únicamente se vio favorito "cuando levanté la Copa de los Mosqueteros", porque tenía "una final complicada, pero antes unas semifinales, cuartos o primera ronda muy difíciles".
Nadal, que comparte liderato con Federer en la Carrera de Campeones, reconoce que ahora comenzará las dificultades para él en Wimbledon ya que "es en hierba y en 'indoor' donde más flojo es mi tenis".
Su tropiezo en Halle, el pasado miércoles ante Alexander Waske, no supone un revés para el tenista de Manacor, que reconoce que el cansancio y la tensión terminó por pasarle factura.
"Todo fue muy seguido llevaba muchos días jugando a un nivel de presión y tensión importante y cuando termina Roland Garros uno sufre una especie de bajón. Sólo tuve un día para adaptarme a la pista de hierba y así se hace complicado", indicó.
Por último, Nadal dio algunas de las claves de los buenos resultados conseguidos en la presente campaña. "Me caracterizo por empezar muy fuerte durante la presente temporada en el que he conseguido el 'break' en el primer juego y eso es importante porque me da tranquilidad", finalizó.