Published On: Mie, Feb 26th, 2014

El Real Madrid vuelve a Alemania, su calvario particular

Parece como si el Real Madrid todavía tuviese en sus genes algo de aquellas canciones de los setenta del “vente a Alemania, Pepe” que le impidiese resolver sus partidos en tierras germanas con la misma solvencia con que lo hace en otros países. Debe tratarse de algún complejo de inferioridad oculto o de un trauma misterioso que es difícil de explicar.

Al partido llegan ambos equipos en muy buena forma

El Real Madrid (que acaba de renovar su página web) se acaba de colocar líder en la muy exigente liga española tras los tropezones del Barcelona y del Atlético de Madrid que deshicieron el triple empate que había la semana pasada. La profundidad del banquillo (o del bolsillo, según se quiera ver) le permite a Ancelotti mantener a todos los jugadores en tensión porque, al menor acomodo, todos tienen detrás a un jugador de una calidad indiscutible desando saltar al campo. Esto no afecta a Cristiano Ronaldo, que está varios niveles por encima de sus compañeros en autoexigencia y comptitividad, ni a Benzema, que goza de la absoluta protección de Zidane y puede permitirse ser indolente y poco participativo.

Pese a que Ancelotti recuerda de vez en cuando con cierta sorna que él es italiano, la verdad es que no necesita aplicar el modelo del calcio en el que el entrenador nombra once pretorianos que jugarán la temporada de principio a fin salvo lesiones y sanciones. Dispone de tanto talento en el banquillo que puede permitirse sentar a campeones del mundo. Además, recuperar el liderato tras 63 semanas, ha puesto a la plantilla en una perfecta disposición para afrontar el partido, en especial a Cristiano Ronaldo, que vuelve a un partido tras su sanción.

El Shalke 04, por su parte, perdió esta semana la oportunidad de colocarse tercero de la Bundesliga y sigue cuarto y en el peolotón de cabeza aunque a una distancia sideral de Bayer Munich, que ya saca 19 puntos de diferencia al segundo clasificado (¿no era la Bundesliga una competición igualada y emocionante?). Su entrenador, Jens Keller, ha optado por la táctica de hacer favorito al Real Madrid y decir aquello tan manido de que es necesario hacer un partido al cien por cien para tener una oportunidad de ganar a un equipo de tanto nivel. No oculta, eso sí, el orgullo de los alemanes por la campaña pasada en Europa y espera contar a su favor con el pavor que los terrenos de juego alemanes provocan en los jugadores merengues.

Tendrá el equipo alemán la duda sobre el rendimiento de su máxima estrella, Julian Draxler, que acaba de salir de una lesión y apenas lleva tres días entrenando.

Veltins Arena estadio del Schalke 04

¿Hay un pronóstico claro del partido?

En principio, viendo las plantillas, presupuesto y marcha de ambos equipos en sus competiciones ligueras, todo parece indicar que este partido y la eliminatoria en su conjunto se van a decantar del lado blanco. Sin embargo, ya estamos en octavos de final y un día tonto en Alemania lo puede tener el Real Madrid en cualquier momento, que son expertos en eso.

En realidad, cuando se deja de opinar gratuitamente y se respaldan las opiniones con dinero, la ventaja del Real Madrid es todavía mayor (mira, por ejemplo, cómo en el portal www.bwin.com los apostantes están del lado blanco). De hecho las declaraciones de Jens Keller se deduce que la derrota de la pasada jornada liguera junto con el reluciente liderato del Real Madrid permite a los blancos afrontar el partido con mayor optimismo.

El Veltins-Arena

Mención aparte merece el espectacular campo del Schaleke 04. Tiene dos características que lo hacen especial desde que a mediados de los noventa la marca de cerveza Veltins, muy popular en Alemania, decidiese hacerse cargo de la remodelación a cambio del nombre del estadio y de la exclusiva de la venta de cerveza en el recinto (unos 40.000 litros por partido (más de medio litro por cabeza).

En primer lugar es un campo cubierto, con todas las ventajas que ello conlleva en los países frios del norte de Europa.

La segunda es que la losa del césped se desplaza lentamente y en doce horas sale hacia el sur para recibir homogéneamente los rayos del sol y todos los cuidados del mundo pero, sobre todo, deja diáfano un recinto espectacular donde se han llegado a juntar ciento cuarenta mil personas en un concierto de rock (lo normal en otros espectáculos son setenta mil) lo cual le proporciona pingües beneficios al club germano. Por suerte, las normas UEFA limitan el aforo hasta los cincuenta y seis mil espectadores.

 

 



Displaying 2 Comments
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  1. Manuel dice:

    Pues menos mal que era un calvario, que si no, el 1-6 que les han metido a los alemanes hubieran sido dos docenas.
    A ver si así pierden los complejos para siempre y, de paso, ayuda a que nos los quitemos los demás. Mira tú por donde el júrgol sí puede servir para algo. 🙂

    • redaccion dice:

      Hay una parte que ya no está acomplejada respecto al resto del mundo.
      Lo bueno es que son los seguidores del fútbol los que más se identifican con lo de que los alemanes son siempre mejores y demás traumas y estas victorias les pueden abrir los ojos.

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