Fútbol sala/Mundial.- España alcanza de nuevo la cima del fútbol sala tras vencer a Italia (2-1)
Marcelo, con un gol de clase, apuntilló el triunfo
TAIPEI, 5 (EUROPA PRESS)
España conquistó cuatro años después su segundo título mundial consecutivo en China-Taipei después de vencer a Italia (2-1), campeona de Europa, y anteriormente en semifinales a Brasil, que nunca había faltado a una final, en un enorme partido del cuadro nacional, muy superior en todas las facetas y que rubricó en la segunda mitad con goles de Kike, de fuerte disparo, y Marcelo, con un tanto de clase.
De nada le sirvieron a Italia, que había vencido a España en sus dos últimos enfrentamientos -semifinales del pasado Europeo (2003) y segunda fase de este Mundial-, sus postreros intentos de igualar el marcador. Sólo dentro del minuto final, Zanetti pudo derribar la muralla de Luis Amado, pero ya era tarde. España había merecido y trabajado el triunfo, no sólo en la final sino en todo el campeonato, gracias a su envidiable capacidad defensiva y el compromiso de todos sus jugadores, que siempre creyeron en sus posibilidades.
España demostró el aplomo de quien jugaba su tercera final mundialista consecutiva y además defendía título. Consciente de que había hecho lo más difícil, eliminar a Brasil, se midió a Italia sabiendo que sus posibilidades de victoria pasaban por jugar cómo lo había hecho hasta ahora y no tanto del rival. Así fue. El combinado nacional demostró máxima concentración para no tropezar en los fallos que le dieron a Italia el triunfo en la segunda fase, eficacia en sus dos grandes oportunidades y seriedad para mantener el resultado.
El trabajo de la primera mitad lo rubricó primeramente Kike a los 24 minutos al rematar con gran acierto una falta lanzada por Orol y mal defendida por Italia. Sólo seis minutos después, Marcelo, el máximo goleador de la selección y bota de bronce en el Mundial, fabricó junto a Andreu el gol de la final. Una doble pared entre ambos terminó en Marcelo, que se deshizo del portero italiano con un sutil amago y situó con suavidad el balón en las mallas.
Con la desventaja en el marcador, Italia utilizó el portero-jugador y encerró a España, pero los de Lozano demostraron su capacidad como bloque y el sacrificio de sus jugadores y apenas dejó resquicios para que Foglia, Bacaro, Zanetti o Bertoni disfrutaran de buenas posiciones para el lanzamiento. Y cuando así era emergía la figura de Luis Amado. Sólo cuando restaban escasos 50 segundos para el final, Italia encontró el gol, pero el Mundial viajaba ya hacia tierras españolas.
MONOPOLIO DEL BALON.
La selección arrancó bien el encuentro. No en vano era su tercera final mundialista consecutiva y la primera de los italianos, más acomplejados no sólo por la trascendencia del encuentro sino por el respeto que les infundía España. Los de Lozano incluso lanzaron sus primeros avisos por mediación de un incisivo Javi Rodríguez en los dos primeros minutos de juego.
El combinado nacional asumió pronto su papel protagonista y monopolizó la posesión de balón. Italia aguardaba su oportunidad e intentaba el gol a través de la pillería en el saque de los córners, que tanto resultado les dio en el encuentro de la segunda fase. Pero el partido era de España, más tranquila, más confiada y con mayores recursos tácticos.
En ataque, España esperaba su oportunidad circulando el balón. Sin embargo su mejor oportunidad llegó a la salida de un córner. Orol buscó el gol y el rechace de Ferrer lo envió Kike al larguero. Con o sin rotaciones, el conjunto nacional mantenía el control del partido, también en la segunda mitad con Italia queriendo exclusivamente vivir de los errores del adversario y que sólo intimidaba con los arranques individuales de Foglia.
Los goles españoles situaron el partido en su verdadera dimensión. Un conjunto que había trabajado el resultado y otro que pretendía encontrarlo. En esta ocasión, el fútbol y el juego premió a quien más lo mereció, no sólo en este partido sino también en todo el Mundial, porque España, salvo la derrota con los transalpinos, consecuencia también del infortunio en dos ocasiones, ha sido superior al resto de selecciones y ni siquiera en la prórroga ante Brasil, donde sufrió la enorme clase de sus jugadores, perdió el empaque de la que es la mejor selección del planeta.
FICHA TECNICA.
--RESULTADO: ESPAÑA, 2 ITALIA, 1 (0-0, al descanso).
--EQUIPOS.
ESPAÑA: Luis Amado, Julio, Orol, Javi Rodríguez y Marcelo cinco inicial- Torras, Fran Serrejó, Kike, Andreu y Limones.
ITALIA: Ferrer, Montovaneli, Zaffiro, Bertoni y Zanetti -cinco inicial- Foglia, Nando Grana, Pellegrini, Bacaro y Fabiano.