Fútbol.- Aitor Karanka afirma que asume como 'un reto' su grave lesión y asegura que no piensa en la retirada
BILBAO, 17 (EUROPA PRESS)
El defensa vitoriano del Athletic Club, Aitor Karanka, afirmó hoy que asume como un reto la grave lesión que ha sufrido, una rotura del ligamento cruzado que le matendrá de baja entre seis y ocho meses, y aseguró que descarta colgar las botas.
"La lesión es un reto más que marco, como los que he tenido a lo largo de los doce años de profesión que llevó. He tenido palos importantes y siempre he asumido el reto de mirar para adelante", afirmó el jugador que mantiene la "ilusión" por volver a "jugar" y sentirse "útil".
"Ahora mismo ya estoy pensando en el día de empezar a entrenar de nuevo con todos, en poder tener la confianza del próximo míster, y en jugar, si no aquí, allí donde vaya", agregó.
Karanka no ocultó que cuando supo de la gravedad de lesión fue "un palo", pero señaló que ya se ha hecho "a la idea de que son seis, siete u ocho meses de baja", con "una recuperación dura" tras la operación, y "que no hay vuelta de hoja". "Hay dos maneras de llevar esto, y llevarlo mal no conduce a nada", afirmó.
El vitoriano, que no es ajeno a las largas convalecencias, ya que también estuvo "cinco o seis meses de baja" por una dolencia cardíaca cuando era jugador del Real Madrid, afirmó que siempre es preferible que este tipo de lesiones lleguen a su edad, 31 años, que no "con 20 años y comenzado tu carrera". "Gracias a Dios tengo una carrera a mis espaldas, en la que he jugado en dos clubes en los que en mi vida había pensado que podía jugar", señaló.
NO PIENSA EN LA RETIRADA.
Por su vistazo al pasado, se podría deducir que Karanka piensa ya en la retirada, pero nada más lejos de la realidad, porque el gasteiztarra cuenta con el apoyo de sus compañeros para mirar hacia adelante. "Cuando estás solo te da por darle vueltas a la cabeza, pero cuando vienes al vestuario sientes el ambiente del equipo y eso es lo que más me ayuda en estos momentos", señaló.
El central rojiblanco reconoció que tras su recuperación será complicado hacerse un hueco en el equipo, al que regresará mediada la próxima temporada, en la que acaba contrato, y con un nuevo entrenador. "Sé que es una desventaja. Si no tuviese ilusión estaría pensando sólo en que llegase el 30 de junio del año que viene para irme a casa. Pero eso ahora mismo ni se me pasa por la cabeza", aseguró.
Karanka dejó claro que antepone el bien colectivo al personal al asegurar que "hace dos meses" hubiera "firmado" lesionarse "y ganar la Copa". "Para un club como éste, ganar este título, después de veintitantos años, es ilusionante. Además es el título que me falta", apuntó para concluir.