Ciclismo/Giro.- Iván Basso (CSC) triunfa en la primera etapa de los Alpes
Simoni recorta tiempo a la 'maglia' rosa Savoldelli y Gárate cae del cuarto al quinto puesto de la general
LIMONE PIEMONTE (ITALIA), 26 (EUROPA PRESS)
El corredor italiano Iván Basso, del CSC, se adjudicó hoy la decimoséptima etapa de la 88 edición del Giro de Italia, disputada entre Varazze y Limone Piemonte sobre 194 kilómetros, tras culminar en solitario una escapada fraguada en el último de los cuatro puertos puntuables de la jornada.
Iván Basso alimentó de autoestima su maltrecha moral después de su desfallecimiento en los Dolomitas y que le apartó, debido a un problema vírico, de la pugna por la 'maglia' rosa del Giro. El líder del CSC anunció, no obstante, que, una vez recuperado, su comportamiento iba a ser como el del primero de la general.
Su acelerón en el último alto, el Limone Piemonte, de primera, 13,5 kilómetros de ascensión con una pendiente media del 6 por ciento, fue, de hecho, el de un candidato a la 'maglia' y no el de un enfermo rehabilitado con el paso de los kilómetros y las jornadas, incluida la de descanso.
Integrante de un grupo de 6 corredores fugados en las últimas cuestas de la última cumbre, Basso se apresuró a anticiparse a la batalla entre los líderes -Gilberto Simoni (Lampre), José Rujano (Selle Italia), Danilo di Luca (Liquigas) e, incluso, el español Juanma Gárate (Saunier Dival)- por recortar distancia al 'rosa' Paolo Savoldelli (Discovery).
Con esa meta, el Lampre había exprimido al español Patxi Vila entre el puerto anterior, el Colleto del Moro, cuatro kilómetros tan sólo, pero con desniveles de hasta el 21 por ciento, y Piemonte para desgastar las piernas de Savoldelli, Di Luca, Rujano y Gárate.
A 5 kilómetros de la meta Simoni impuso un ritmo frenético, más aún de lo que lo había poco antes el joven Damiano Cunego, último ganador del Giro reconvertido en 'gregario', que sólo aguantó a seguir el venezolano Rujano, ya que Gárate intentó asimilar pronto que aquélla no era su rueda.
El jefe de filas del Saunier encontró pronto la ayuda de Rubén Lobato, superviviente de la fuga que compartió con Basso y que apretó los dientes ahora porque la sangría con Simoni y, sobre todo, con Rujano, a sólo 7 segundos de su jefe, no fuera excesiva y se llevó a su estela al propio Savoldelli.
Simoni y Rujano acertaron a colaborar con el mismo objetivo del podio, aunque con distintas ambiciones sobre el lugar que ambos querían ocupar, y empezaron a acumular renta sobre sus rivales, especialmente respecto al líder.
Basso había llegado hacía algo más de un minuto cuando el dúo se disputó la segunda plaza por las bonificaciones, 40 segundos más tarde Gárate y Savoldelli minimizaban su 'derrota', aunque el peor parado fue un exhausto Di Luca, quien también sale del podio provisional de la general en beneficio del sorprendente Rujano.
Mañana, se disputa la decimoctava etapa, una contrarreloj de 34 kilómetros con un puerto de tercera en el ecuador del recorrido, el Colle di Superga, y muchas incógnitas que despejar en la pugna por la 'maglia' rosa que hoy se enfundó, un día más, Savoldelli. El compañero de Armstrong ya siente el aliento de Simoni en el cogote.