Tenis/Roland Garros.- Henin-Hardenne arrolla a Mary Pierce y conquista su segundo Roland Garros
PARIS, 4 (EUROPA PRESS)
La belga Justine Henin-Hardenne regresó a la cima de Roland Garros, donde ya había conquistado el título en 2003, después de su victoria en la final ante una imprecisa Mary Pierce por un doble 6-1 en tan sólo una hora y dos minutos.
Fue un encuentro sin historia y en donde los excesivos errores no forzados de Mary Pierce facilitó al victoria de su rival. Una Justine Henin-Hardenne que vuelve a sonreír después de una temporada, la pasada, donde los problemas físicos se convirtieron en su principal quebradero de cabeza.
Una mononucleosis, primero, y después los problemas en una rodilla le mantuvieron alejada de las pistas durante buena parte de la misma e incluso le hicieron dudar de su vuelta a la elite. Un regreso en el que nunca cejó su entrenador, Carlos Rodríguez, y que hoy obtuvo la recompensa con la dedicatoria de su pupila.
Henin-Hardenne, que como Nadal ha aprovechado la disputa de Roland Garros para celebrar su cumpleaños, enseñó el mallorquín el camino hacia la victoria. Sumó ante Pierce su 24 victoria consecutivas, el español lleva 23, y su cuarto título de la temporada después de los logrados en Berlín, Varsovia y Charleston.
Una victoria que llega después de que la belga, 'verdugo' en las tres primeras rondas de Conchita Martínez, Virginia Ruano Pascual y Anabel Medina, tuviese que levantar en octavos de final dos bolas de partido ante la rusa Svetlana Kuznetsova.
No es la primera ocasión en que la belga tiene que superar una situación extrema en un torneo y al final termina el mismo con victoria. Lo hizo en el Open USA de Estados Unidos en el partido ante Capriati y en los pasados Juegos Olímpicos de Atenas en semifinales ante Myskina, la tenista a la que releva en el palmarés en París.
LOS FALLOS CONDENAN A MARY PIERCE.
La historia se repitió en la final de hoy. Donde la belga, que se había llevado la victoria en los precedentes ante la tenista francesa, cumplió con los pronósticos y como en los tres anteriores encuentros ante Pierce cerró su victoria sin ceder ni un sólo set. Una final que superó en sólo tres minutos la del año pasado entre Myskina y Dementieva que se disputó durante 58 minutos.
Los 29 errores no forzados que cometió Pierce, la tenista más veterana que disputaba una final de 'Grand Slam' desde que lo hiciese Martina Navratilova en el 94 en Wimbledon, era una losa demasiado pesada.
Un obstáculo que impedía a la francesa repetir el éxito logrado en 2000 la Philippe Chatrier, cuando derrotó en la final a Conchita Martínez, en lo que era su regreso a la elite después de unos años acompañada por las tinieblas de las lesiones.
Después de hacerse con el juego inicial Pierce encajaba seis juegos de forma consecutiva y acudía de forma súbdita ante la gama de golpes que ofrecía la belga. El último sueño de Mary Pierce se desvanecía entre sus ojos llorosos a la par que el de una afición local cuyos ánimos eran incapaces de hacer reaccionar a su tenista.
Esa primera manga concluyó en tan sólo 24 minutos. Aunque la situación no cambió a continuación. Tres juegos consecutivos de Henin-Hardenne, que atacaba sin complicaciones el servicio de su rival, sentenciaban una final sin historia.
Roland Garros, el escenario donde en el 97 se proclamó campeona junior, se convertía en bálsamo para una belga que sumaba su vigésimo cuarto título individual y su cuarto 'Grand Slam' después de las victorias logradas en París (2003), Open de Estados Unidos (2003) y Open de Australia (2005).