Ciclismo.- El Ayuntamiento de Madrid utiliza 40.000 toneladas de hormigones reciclados en el Anillo Verde Ciclista
Gallardón visitó hoy la segunda fase de las obras, que se encuentran ejecutadas al 50 por ciento
MADRID, 12 (EUROPA PRESS)
Cuando en marzo del próximo año concluya la segunda fase de las obras del Anillo Verde Ciclista, los madrileños podrán recorrer a pie o en bici nueve distritos de la ciudad.
El alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, visitó hoy los trabajos de este proyecto, "que no sólo contribuye a vertebrar la ciudad sino que refleja la contundente apuesta por la sostenibilidad que ha hecho el Gobierno de la ciudad de Madrid".
Además de la creación de nuevas zonas verdes con la plantación de 5.188 árboles y 170.580 arbustos, en la construcción del anillo se están aplicando avanzadas soluciones medioambientales, explicó el regidor.
"Estamos utilizando como materia prima 40.000 toneladas de hormigones obtenidos de residuos de construcción y demolición que, de esta forma, no acabarán en vertederos -indicó Ruiz-Gallardón-. Pero además estamos estudiando el uso de otros materiales como caucho procedente de neumáticos para las capas de rodadura o de residuos de poda para el acolchado de zonas ajardinadas. Estas medidas aportan un doble beneficio medioambiental, puesto que resuelven no sólo el problema de la eliminación de residuos sino que evitan que la tierra se seque, lo que permite un mayor ahorro de agua en el riego".
CONEXIÓN CON EL CENTRO
Además, explicó que el Gobierno municipal no quiere que ésta sea una iniciativa aislada del resto de la ciudad. Así, anunció que se va a construir un ramal de 6,8 kilómetros que unirá el Anillo con El Retiro, permitiendo así conectar el centro de la ciudad con el circuito ciclista. "El Anillo constituye de esta forma -explicó- el elemento nuclear de una gran red ciclista que enlazará las zonas verdes del centro y la periferia".
El primer tramo de este ramal, que estará concluido en abril del próximo año, tendrá algo más de un kilómetro de largo y aprovechará, gracias a la construcción del túnel, el espacio liberado en la superficie de la calle de O'Donnell.
El segundo tramo, actualmente en fase de proyecto, se prolongará otros 5,7 kilómetros desde la calle del Doctor Esquerdo hasta enlazar con el anillo a la altura de la calle de Fuente Carrantona. "Con este mismo fin -avanzó Ruiz-Gallardón- estamos elaborando un Plan Director de Movilidad Ciclista que permita crear una red que, a partir de los 95 kilómetros de vías ciclistas ya existentes, sin contar con la segunda y tercera fase del Anillo verde, conecte esta infraestructura con otros puntos del centro urbano en los que técnicamente sea posible".
A lo largo de su recorrido la anchura del ramal se irá adaptando a su entorno. Así, en los espacios ganados a la calzada y aceras su anchura será como mínimo de dos metros, mientras que en las zonas verdes tendrá un mínimo de cuatro metros y estará bordeado por dos franjas laterales con distintas especies vegetales para contribuir, así, a la repoblación arbórea y arbustiva de la ciudad, informó el Ayuntamiento de Madrid.
PARQUE LINEAL DE MÁS DE 60 KILÓMETROS
El Anillo Verde Ciclista constituye un gran parque lineal que, a su término, tendrá 60,7 kilómetros y servirá de base a una red ciclista distribuida por todo Madrid, de la que forma parte este ramal. Los trabajos de esta segunda fase, visitados hoy, cuentan con un presupuesto cercano a los siete millones de euros, se iniciaron el pasado mes de octubre y terminarán en marzo. El estado de ejecución ronda el 50 por ciento.
Las obras se han dividido en tres tramos. El primero, de 6,2 kilómetros, nace frente a la estación de Hortaleza y enlaza con el Estadio de La Peineta. El segundo, de 3,9 kilómetros, une la vía ciclista ya existente a lo largo de la calle de Miguel Hernández para luego bordear el Parque Lineal de Palomeras y el Parque Forestal de Entrevías, hasta llegar a la calle de Garrigues Walker. El tercero, de 5,2 kilómetros, parte del Parque Lineal del Manzanares hasta enlazar con una parte del Anillo ya construida.
De esta forma, los 15,3 kilómetros incluidos en esta segunda fase unen los dos tramos discontinuos existentes, que se extienden a lo largo de 17 kilómetros, y completan un arco de más de 30 kilómetros entre Sanchinarro y la Casa de Campo, a través del cual se podrán recorrer a pie o en bicicleta nueve distritos.
A lo largo del trayecto se instalarán 120 bancos, fuentes y se crearán aparcamientos para bicicletas. "Pero también -indicó el alcalde- es una iniciativa vertebradora del tejido urbano al incluir, en esta fase, la construcción de tres pasarelas para peatones, ciclistas y vehículos de mantenimiento, emergencia o vigilancia sobre la calle de Gregorio Sánchez, la avenida de Los Andes y la carretera de Barcelona".
Al igual que en los tramos existentes, la vía tiene una anchura de seis metros, divididos en dos bandas: una de dos metros para uso exclusivo de los peatones y otra de cuatro metros reservada a bicicletas.
LA TERCERA FASE, EN SEPTIEMBRE
Por otro lado, Ruiz-Gallardón explicó que será en septiembre, coincidiendo con la celebración en Madrid del Campeonato del Mundo de Ciclismo, cuando se inicie la tercera y última fase del proyecto. Tendrá 27,7 kilómetros de longitud y un plazo de ejecución de 18 meses. Su construcción cerrará este circuito que conectará las principales infraestructuras deportivas de la ciudad.
Entre ellas, el regidor destacó el Estadio de Atletismo o el Pabellón Madrid Arena así como ocho de los espacios verdes más importantes de la capital como los parques de Valdebebas, Juan Carlos I y del Manzanares y la Casa de Campo. La inversión presupuestada supera los 33 millones de euros.
Por último, comentó: "Estamos ante el impulso de una nueva cultura de la movilidad que el Gobierno de la ciudad de Madrid quiere potenciar mediante la creación de infraestructuras integradas, accesibles y sostenibles que faciliten su uso, además de como vías de comunicación, como espacios deportivos, lúdicos o culturales para los ciudadanos".