Atletismo/Mundial.- Casado, Estévez e Higuero firman el 'pleno' y se clasifican para la final del 1.500
HELSINKI, 8 (EUROPA PRESS)
El atletismo español volvió a tener en el 1.500 uno de sus principales argumentos en este Mundial de Helsinki después de que Arturo Casado, Reyes Estévez y Juan Carlos Higuero lograse su clasificación para la final del miércoles.
Además, este lunes tuvo como gran protagonista a Kenenisa Bekele. El etiope se confirmó como el 'rey' del fondo mundial al conseguir su tercera presea dorada consecutiva, después de las conquistadas en París y en los Juegos de Atenas, en una prueba que presenció el buen papel de Juan Carlos de la Ossa, siempre en el grupo de cabeza y que terminó décimo, el primer europeo en una carrera de claro dominio africano.
La jornada también confirmó el regreso al primer plano de Estados Unidos dentro de las pruebas de velocidad. Ayer, Justin Gatlin se confirmaba como el hombre más rápido del planeta, hoy, y también en los 100 metros, le tocó el turno a Lauryn Williams que sorprendió en la final a la francesa Christine Arron.
El atletismo español tenía este lunes una cita con una de sus pruebas más emblemáticas, los 1.500. Tan sólo la marcha puede litigar en éxitos obtenidos a lo largo de la historia nacional y es que en el medio fondo cabe recordar nombres como los de González, Abascal o Fermín Cacho, el primer atleta que dio a España un oro olímpico.
Las expectativas obtuvieron respuesta en lo sucedido sobre el estadio olímpico de Helsinki. Casado, Estévez e Higuero jugaron sus armas y en esta ocasión salió cara, los tres estarán en la final del miércoles. El equipo español, por tercera ocasión y después de Sevilla'99 y París'03, contará con tres representantes entre los 12 mejores de la especialidad.
Aunque el camino hacia la carrera del miércoles fue diferente. Casado optó por la osadía del que no tiene miedo al fracaso, también propio de su juventud en su primera presencia en un Mundial. El madrileño no rehusó el envite y encabezó su semifinal.
Cumplió con el objetivo al terminar en segunda posición, sólo fue superado por el marroquí Kaouch, y ahora afirmó que sólo "queda disfrutar de éste Mundial". Aunque nadie descarta sus opciones en un campeonato en donde se está convirtiendo en una de las revelaciones. "Gané la medalla en mi primer Mundial y Arturo puede hacerlo también", recuerda Reyes.
El atleta barcelonés también luchará por un lugar en el podio. Terminó quinto en la misma semifinal. Una serie que corrió con inteligencia, reservó fuerzas y aprovechó su veteranía para superar el corte sin aprietos. Estévez, que ya ha ganado dos medallas mundialistas, es consciente de sus bazas, pero no las quiere enseñar antes de tiempo.
La tripleta la cierra un Juan Carlos Higuero que finalizó sexto en la otra semifinal, en donde la victoria fue para Ramzi, y que tuvo que recurrir a la clasificación por tiempos para asegurar su presencia en la final. De cualquier forma, el burgalés mejoró sus prestaciones respecto a lo ofrecido en las eliminatorias.
El atletismo español se aseguraba tres bazas en la carrera del miércoles. La de la juventud de Casado, la experiencia de Reyes Estévez y el ánimo de revancha de un Higuero que nunca tuvo excesiva fortuna en sus actuaciones mundialistas.
BEKELE AMPLIA SU REINADO EN EL FONDO.
Aparte del 'triplete' español la jornada contó con la actuación estelar del etíope Kenenisa Bekele, el rey del fondo mundial, sumó en Helsinki, con más suspense del habitual, su tercer oro consecutivo en grandes campeonatos, tras las preseas doradas en París 2003 y en los Juegos Olímpicos de Atenas.
Bekele, en un final explosivo, decidió a la carrera a su favor, por delante de su compatriota Sileshi Sihine, igualmente subcampeón en Atenas, y del keniata Moses Mosop, que impidió el triplete etíope, en la última recta.
Su triunfo llegó con mayor suspense del previsto porque Bekele no quiso hacer la exhibición de Atenas al toque de campaña, el grupo entró muy numeroso en el último 400 y sólo a falta de 200 metros, decidió colgarse el oro con un arrancada espectacular, que habla de su superioridad.
El español De la Ossa realizó una carrera notable y estuvo en el grupo hasta que los etíopes decidieron marchar a un ritmo frenético hacia las medallas. El conquense concluyó décimo y primer europeo con un notable registro de 27:33.42, a sólo seis segundos de su mejor marca personal.
El de Tarancón, no obstante, lamentó el ritmo lento de inicio porque era consciente de que tenía en las piernas su mejor marca personal, y nada pudo hacer cuando la legión de africanos empezó a pasar por debajo de 2:40 el kilómetro.
ESTADOS UNIDOS RECUPERA SU HEGEMONIA EN LA VELOCIDAD.
La jornada también la aprovechó Estados Unidos para confirmarse como la potencia en las pruebas de velocidad. Si ayer se vivió la victoria de Justin Gatlin en el hectómetro masculino hoy el tocó el turno a Lauryn Williams entre las féminas.
La estadounidense, de 21 años, justificó lo visto en Atenas, donde conquistó la presea de plata, y se hizo con el triunfo con un registro de 10.93. En una prueba donde la decepción la puso la francesa Christine Arron.
La francesa llegaba a la final con los mejores registros de eliminatorias y semifinales, pero volvió a sumar una nueva decepción, pese a conseguir su primera medalla mundialista en el hectómetro, al ver como se truncaba su cartel de favorita.
Mientras que Docus Inzikoru se convertía en la primera atleta que inscribía su nombre en los 3.000 obstáculos femenino, prueba que se estrenaba en el programa, a la vez que daba a Uganda su primer oro en un Mundial.
En el salto de altura, la mejor marca de la temporada, el listón se situó en 2.02 metros, le valió a la sueca Bergqvist para hacerse con el título mundial, un triunfo que marca el final de un túnel, en forma de fractura del telón de Aquiles, que le impidió acudir a los Juegos de Atenas y que le mantuvo fuera de las pistas hasta el pasado mes de mayo.
Por último, en lanzamiento de martillo Bielorrusia firmó un 'doblete' con el oro y la plata de Tikhon, que revalidaba el título, y Devyatovskiy, mientras que el bronce fue para el campeón olímpico en Sydney, el polaco Ziolkowski.