Atletismo/Mundial.- Isinbayeva ilumina el cielo de Helsinki y Gatlin se queda sin 'triplete'
Desilusión española en la marcha con García Bragado y Odriozola
HELSINKI, 12 (EUROPA PRESS)
En el vestusto Estadio Olímpico de Helsinki, la rusa Yelena Isinbayeva se coronó campeona mundial de pértiga con una nueva plusmarca (5,01), por encima de los cinco metros, e iluminó con su sonrisa el cielo de la capital finlandesa durante la séptima jornada del campeonato, en la que España volvió a desilusionarse con la eliminación de Antonio Reina y Eugenio Barrios en las semifinales de 800, y la descalificación de José Angel García Bragado y Mikel Odriozola en los 50 kilómetros marcha.
La única luz la proporcionó en el foso Joan Lino Martínez, bronce en los pasados Juegos de Atenas y que comenzó con buen pie su participación en longitud con un único salto de 8,10 metros, distancia requerida para pasar directamente a la final, aunque el oro parece exclusivamente propiedad del estadounidense Dwight Phillips, quien realizó la mejor marca de la historia de los campeonatos con 8,59.
Si el Mundial se abrió para España con éxitos en la marcha, éstos no se pudieron repetir en la distancia larga, los 50 kilómetros, que dominó el ruso Sergey Kirdyapkin y donde los marchadores nacionales fueron descalificados.
En la teoría, Mikel Odriozola y sobre todo Jesús Angel García Bragado eran serios aspirantes al podio, pero en la práctica no lo fueron. El primero, de salida porque perdió comba con los mejores y no pudo hacer nada en solitario hasta que fue expulsado por los jueces. Y Bragado, el español con más participantes consecutivas en un Mundial, porque fue igualmente descalificado cuando marchaba sexto.
Ambas eliminaciones dejaron la carrera sin españoles, que siempre habían ocupado un lugar entre los finalistas de la prueba desde 1991. Además, una nueva decepción de la delegación nacional para aumentar su medallero, demasiado escueto con sólo dos medallas.
REINA SE DESINFLA.
Además, el sevillano Antonio Reina, plusmarquista nacional y que tantas buenas vibraciones había ofrecido en las series de calificación, no pudo clasificarse para la final de los 800 metros, al igual que el toledano Eugenio Barrios.
Reina, sobre el que estaban depositadas grandes esperanzas, se desinfló en los últimos 60 metros para terminar sexto en su serie con un tiempo de 1.46:89. El de Osuna siempre corrió en los puestos de cabeza, aunque dejó colarse por el interior al francés Mehdi Baala, plata olímpica en el 1.500 y eliminado en Helsinki en semifinales.
Cuando el ritmo se avivó, Reina pagó, contrapronóstico, el desgaste inicial y sus aspiraciones, cuando decía estar en el mejor momento de su forma, se apagaron en la última recta donde fue superado por cuatro rivales para finalizar sexto y decir adiós a la final mundialista.
Anteriormente, el toledano Eugenio Barrios se batió como pudo en su serie. Salió rápido, pero el fuelle le duró hasta el 600, hundiéndose en los doscientos metros finales para finalizar penúltimo y no poder dar una alegría a sus paisanos.
Además, Mercedes Chilla no pudo superar la calificación de jabalina, Nuria Fernández dejó sola a Natalia Rodríguez en la final de 1.500 y la donostiarra Naroa Aguirre sólo pudo ser novena en la pértiga, donde estuvo la gran protagonista de la jornada, Yelena Isinbayeva.
ISINBAYEVA, REINA DE LOS MUNDIALES.
La elegante rusa, una de las reinas del atletismo mundial, volvió a iluminar el cielo de Helsinki elevando el listón hasta los 5,01 metros, un centímetro más de la barrera de cinco que franqueó el pasado 22 de julio en Londres.
Isinbayeva se había asegurado previamente el título de campeona mundial, después del europeo y el olímpico de Atenas, con un salto de 4,70 metros, que sólo intentó, sin acierto alguno, la polaca Monika Pyrek, finalmente plata. El bronce, por su parte, le correspondió a la checa Pavla Hamackova, con 4,50 metros.
La rusa de Volgogrado era campeona casi sin saltar y las expectativas estaban centradas en saber si sería capaz de superar la barrera de los cinco metros con la climatología de Helsinki. Finalmente como a todo gran campeón, el tiempo, en la medida de lo posible, la acompañó.
Las nubes se retiraron y el cielo se abrió ante la presencia de la sonriente Isinbayeva, que no sólo regala saltos estratosféricos sino una desbordante alegría que está marcando una época en el atletismo. La rusa deleitó a los aficionados con un primer intento sobre 5,01, pero se quedó corta.
No obstante, en la caída ya había encontrado su fallo y su actitud positiva lo decía todo. En el próximo lo consigo, debió pensar, y así fue. Con tranquilidad y animada por un estadio puesto de pie dando palmas, Isinbayeva se lanzó a por el récord y lo superó con creces, dando una vez más prueba de que podría alcanzar sin sobresaltos los 5,10.
SU RECORD NUMERO 18.
La atleta entrenada por Yergeni Trofinov logró así su récord número 18, uno más en la carrera por superar a su predecesor en la historia de la pértiga, Sergey Bubka, que se apuntó 35 centímetro a centímetro.
Isinbayeva, que ha cambiado la altura récord del listón en ocho ocasiones esta temporada, cierra así un ciclo mágico, que se instauró en los pasados Mundiales de Paris.
En la capital francesa sólo pudo ser tercera, con saltos de 4,65 metros, pero desde entonces su progresión ha sido imparable, así como el crecimiento de su fortuna. De hecho está invicta y sin mediar percance alguno la quedan aún numerosos años de reinado con sólo 23 en su carné de identidad.
Además, el 'rey' de la velocidad en Helsinki, el estadounidense Justin Gatlin, no podrá redondear su doblete en 100 y 200 después de que sus compañeros no pasasen a la final del relevo 4x100 por culpa de un error en la entrega de un testigo.
Mardy Scales y Leonard Scott fallaron en el primer intecambio de la posta, y dejaron sin una presumible corona a Gatlin, además de impedir que Maurice Greene, tres veces campeón mundial del hectómetro y que debía hacer el último relevo, se despidiera con honores en Helsinki.