Fútbol.- Burdisso planea regresar, tras seis meses alejado de los terrenos de juego por la enfermedad de su hija
BUENOS AIRES, 16 (EUROPA PRESS)
El defensa argentino del Inter de Milán, Nicolás Burdisso, tiene previsto regresar al conjunto italiano próximamente, tras tomarse seis meses sabáticos para estar junto a su familia en Argentina y cuidar de su hija Angelina, de dos años y medio, que sufría leucemia.
Ahora que la niña ha superado la enfermedad, Burdisso planea ya su regreso al Inter de Milán, que le dio todas las facilidades en este duro momento, para devolverle con juego y resultados todo su apoyo.
"Quiero volver a jugar al fútbol y hacer lo único que sé hacer en la vida. El 22 de enero del 2006 se van a cumplir 10 años desde que me fui de Altos de Chipión en un camión con mi viejo a probar en Newell's. Y desde entonces sólo jugué al fútbol, me formé como hombre y armé mi familia... Ahora quiero hacer allá lo que hice acá, volver a la selección y llegar al Mundial", explicó en una entrevista al diario 'Olé', que recoge Europa Press.
Burdisso destacó tras su salida que en ningún momento pensó que el Inter rescindiera su contrato. "No pensé eso por la sensibilidad con la que se manejan en el Inter. El técnico me quería y el presidente me dijo que hiciera lo que sentía. Moratti, por la humildad y la sensibilidad, es como si a uno de los utileros de Boca lo pusieran de presidente de un club. Me ofreció todo para hacer el tratamiento en Italia y me dijo que me tomara el tiempo necesario... Y yo le dije que iba a regresar para devolverle la confianza en la cancha", comentó.
Incluso en estos seis meses meditó la posibilidad de jugar en la Liga de su país para no perder la forma. "Verón me decía que me convenía jugar seis meses en Boca, pero yo le contestaba que si un viaje o una concentración me coincidía con una curación, no iba a tener ganas de jugar con Boca. Y no podía decirle a Boca: 'Firmo, pero empiezo a jugar en octubre'", relató.
"Justo un día que andaba con todo esto en la cabeza, fui muy temprano a la clínica, dejé a mi señora y, cuando fui a estacionar el coche, me encontré con Carlos Bianchi y todavía estaba sin trabajar. Me dio un abrazo paternal y nos pusimos a hablar. Me preguntó si tenía ganas de jugar y le dije que me moría de ganas... Pero le conté que no quería faltar ni a un pinchazo ni a una curación de mi hija. Y Carlos me dijo, con razón, que si yo volvía a Boca y no iba a entrenamientos o a partidos, iba a estar faltándoles el respeto a mis compañeros. Me sirvió para confirmar lo que pensaba", comentó.