Especial Olimpiadas de Atenas |
Participación femenina |
Las mujeres serán el 40 por ciento de los 10.500 atletas que disputarán los Juegos. Ausentes en 1896 en Atenas en los primeros Juegos de la era moderna, las mujeres representarán 104 años más tarde y de nuevo en la capital griega un 40 por ciento de los 10.500 atletas en liza, pero habrá todavía delegaciones sin ninguna representante femenina. Según las estimaciones, seis delegaciones sólo tendrán hombres ya que el fenómeno de exclusión, esencialmente por razones culturales y/o religiosas, no está erradicado. En España el 45 por ciento de los cerca de 350 inscritos serán mujeres, un hecho destacado por el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En 1992, en Barcelona, había 35 equipos exclusivamente masculinos. En 1996 en Atlanta eran 26 y en el 2000 en Sydney había 8. Desde hace dos décadas, el Comité Olímpico Internacional (COI) se esforzó en favorecer los equipos mixtos, incrementando el número de pruebas femeninas en el programa olímpico. En 1991, decidió que todo nuevo deporte inscrito debe obligatoriamente prever pruebas femeninas. En Sydney, en el 2000, las mujeres concurrieron en 132 de las 301 pruebas (en 25 deportes de 28). La Carta Olímpica estipula: "Toda forma de discriminación con respecto a un país o una persona, ya sea por razones raciales, religiosas, políticas, sexo u otras es incompatible con la pertenencia al Movimiento Olímpico". Un principio fundamental sobre el que se apoya el Comité Atlanta-Sydney-Atenas para reclamar que las delegaciones que excluyan toda presencia femenina vean prohibida su participación en los Juegos. "Todo comenzó en 1992 cuando Sudáfrica fue autorizada para regresar entre las naciones olímpicas", recuerda una de las fundadoras de este Comité, Linda Weil-Curiel. "Toda la prensa se felicitó entonces de la presencia de atletas negros y blancos en la delegación sudafricana, pero se nos saltaban los ojos cuando vimos que 35 delegaciones no incluían mujeres". "Estimo que hay que batirse por nuestros valores. Si algunos no quieren adherirse, nadie les obliga a venir a los Juegos. El COI tiene el deber de hacer aplicar su propia Carta, ya que estos países le pegan una patada que es tolerada", añadió Weil-Curiel. Para ella, "los pretextos culturales o religiosos" que incitan al COI a una reserva diplomática, "no son válidos". Presidenta de la Comisión Mujer y Deporte del COI, instituida en 2004, la estadounidense Anita Defrantz reafirmó que el movimiento olímpico comparte el mismo objetivo --"cien por cien de delegaciones mixtas"--, pero prima la persuasión más que la represión. "Son los propios Juegos Olímpicos y los medios de comunicación los que van a contribuir a ello", explicó. La cobertura mediática de las pruebas femeninas es casi igual a la de las masculinas en algunos países. Todo dependerá de lo que pase durante estas dos semanas en Atenas. Olimpiadas de Atenas Ver el archivo de noticias de las Olimpiadas de Atenas |