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Prevenir y detectar la diabetes |
| Europa Press |
Es posible ser portador de diabetes tipo 2 y no presentar ningún síntoma significativo. "La revisión anual de los niveles de glucosa a partir de 45 años es fundamental para detectar a tiempo la presencia de diabetes mellitus. Este seguimiento se debe adelantar en aquellas personas que tienen obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia o antecedentes familiares", asegura el doctor Fernando Gómez Peralta, especialista del departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universitaria de Navarra, con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra hoy.
La diabetes mellitus es un grupo de trastornos metabólicos heterogéneo que se caracteriza por el aumento de los niveles de glucosa en sangre. Existen muchos tipos, aunque más del 95 por ciento de los casos corresponden a los dos tipos más frecuentes: la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2.
En ambos el aumento de glucosa se produce porque no hay insulina o no actúa correctamente. La insulina es una hormona que regula el nivel de glucosa en la sangre.
En el caso de la diabetes tipo 1 se produce una destrucción selectiva de las células que producen insulina en el páncreas. Es una enfermedad que aparece en edades tempranas, habitualmente antes de los treinta años.
Por otro lado, la diabetes tipo 2 se caracteriza por una resistencia a la acción de la insulina en los tejidos en que tiene que actuar y, además, se asocia con una secreción inadecuada de insulina. Según el experto, la diabetes tipo 2 es la más frecuente, afecta al 85 por ciento de los casos y normalmente se diagnostica en personas en la cuarta o quinta década de la vida.
La frecuencia de la diabetes mellitus está aumentando en todo el mundo de forma acelerada, afirma el doctor Gómez. Si en 1997 los datos de prevalencia se encontraban en torno a 124 millones de personas, se estima que en el año 2025 esta cifra0llegará a 300 millones.
Según explica el especialista, "la gran mayoría de este aumento se debe al incremento de diabetes tipo 2, derivado de los cambios del estilo de vida: aumento de sedentarismo y de las dietas desequilibradas. También influirá en este incremento el aumento de la esperanza de vida".
Los últimos estudios epidemiológicos en España indican que las tasas de diabetes mellitus superan el 10 por ciento de la población. "El gran problema de esta enfermedad es que aproximadamente el 50 por ciento de las personas con diabetes desconoce que sufren este trastorno metabólico. Por eso hay que insistir en la necesidad de realizar despistajes en la población periódicamente", señala. "Una analítica de sangre o incluso una glucemia capilar (obtener una muestra del dedo) es suficiente para detectar la enfermedad", apunta.
Si bien tradicionalmente el diagnóstico de la diabetes mellitus se hacía en edades medias de la vida, en la actualidad la edad del diagnóstico es cada vez más temprana. "Este hecho está íntimamente ligado al aumento de la obesidad en el mundo. Empieza a haber obesidad infantil e incluso diabetes tipo 2 en niños y adolescentes", asegura el especialista de la Clínica Universitaria.
TRATAMIENTO
Según el doctor Gómez, la situación actual del tratamiento de la diabetes ofrece unas perspectivas muy optimistas, como la posibilidad de personalizar el tratamiento en función de las características de cada paciente. Por otro lado, se dispone de fármacos para actuar a distintos niveles del síndrome.
"La diabetes mellitus 2 está vinculada con un conjunto de alteraciones producidas por resistencia a la insulina y se manifiesta como obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia y diabetes. En la actualidad es posible tratar esta resistencia insulímica a distintos niveles. Una forma es aplicar un tratamiento combinado que ataque estas alteraciones en cada uno de los órganos diana en los que se está ocasionando el daño".
Uno de los avances que han mejorado el tratamiento de la diabetes mellitus es la administración de la insulina de forma diferente. La Clínica Universitaria cuenta entre su arsenal terapéutico con bombas de infusión continua de insulina subcutáneas. "Estos infusores permiten preprogramar hora por hora la dosis que va recibiendo paciente. Son sistemas muy cómodos y seguros, que están indicados fundamentalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 1".
Asimismo, dispone de nuevos sistemas para monitorizar los niveles de glucosa de forma continua. Según explica el doctor, "las personas con diabetes tienen que pincharse en el dedo varias veces al día para controlar los niveles de glucosa; aun así, no tienen una imagen completa de cómo van cambiando estos niveles en respuesta al tratamiento". "Ahora disponemos de unos sistemas que permiten monitorizar los niveles de forma constante. Una vez descargada esta información podemos hacer un seguimiento de la evolución diaria", agrega.
En los próximos meses se comercializarán también dispositivos capaces de ofrecer lecturas de glucemia en tiempo real y que dispondrán de alarmas para valores demasiado altos o bajos de glucosa en sangre. Otra de las áreas en las que se está prestando especial atención es la creación de nuevos análogos de insulina. Se trata de realizar modificaciones en la molécula de la insulina para mejorar sus características farmacocinéticas, farmacodinámicas, y aumentar así su eficacia y seguridad.
"En el último año se ha comercializado en España un nuevo análogo de insulina lento, la insulina glargina, que permite administrar una dosis basal de insulina en 24 horas con un perfil de absorción muy homogéneo. Se ha demostrado que reduce el riesgo de hipoglucemia, sobre todo las nocturnas, y estabiliza el control glucémico", dice.
El facultativo añade que la experiencia de los pacientes ha sido muy positiva y valoran de forma especial la mayor flexibilidad para los horarios de comidas y el impacto que esto tiene en una mejor calidad de vida. Próximamente dispondrán de otros análogos de insulina y nuevas formas de dispensación como la insulina inhalada.
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