La frecuencia de los tratamientos de fertilidad, los partos múltiples y las cesáreas se han incrementado en España en los últimos 25 años, debido fundamentalmente al retraso en la edad de las madres primerizas, y al aumento de las mujeres "añosas" que desean tener un hijo, según los resultados de un estudio, publicado en el último número de la revista 'Medicina Clínica'.
El estudio, que analizó a un total de 30.956 madres de todas las comunidades autónomas desde enero de 1977 hasta junio de 2002, concluyó que la edad a la que las mujeres tienen su primer hijo en España ha aumentado a lo largo del tiempo, hasta alcanzar la media de 31 años en el periodo 2001-2002.
Según la investigación, el porcentaje de tratamientos de fertilidad mostró un incremento "significativo" en todas las edades maternas, aunque fue superior entre las mujeres mayores de 34 años. En concreto, la inseminación artificial fue la técnica más frecuente en las madres con 40 a años o más, mientras que la fecundación 'in vitro' predominó entre las madres con edades de entre 36 y 39 años.
En cuanto al aumento de los tratamientos de fertilidad entre las mujeres menores de 35 años, los expertos indicaron en la discusión del estudio que "probablemente se debe a que no suelen esperar mucho tiempo desde la búsqueda del embarazo, puesto que consideran que se acercan a una edad relacionada con un mayor riesgo para desarrollar anomalías cromosómicas".
Asimismo, la investigación reveló que "a medida que aumenta la edad materna se incrementa el uso de tratamientos de infertilidad y, consecuentemente aumenta el número de partos múltiples, datos que también se han objetivado en la mayoría de países europeos".
FACTORES DE RIESGO
Respecto al número de cesáreas, los investigadores resaltaron que está estrechamente relacionado con el aumento de la edad materna, que implica una mayor posibilidad de que existan factores de riesgo añadido como diabetes, cardiopatía, hipertensión u obesidad, que pueden complicar el parto natural. No obstante, señalaron que también influyen otras variables como la posición o tamaño fetal.
Además, la mayoría de comunidades autónomas presentan porcentajes de partos por cesárea muy altos, con un promedio superior al 25 por ciento en el año 2002, "muy por encima" del intervalo de valores considerados normales por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así, por ejemplo la Comunidad Valenciana presenta tasas del 23 por ciento, Extremadura del 15 por ciento, y Madrid del 27 por ciento.
Sin embargo, en algunas comunidades la proporción de cesáreas tiende a descender por otras variaciones --tanto sociales como sanitarias-- como las frecuencias de ciertas infecciones, la diabetes, la población inmigrante, el componente genético o la calidad de la asistencia de cada lugar, concluye el estudio.
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