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Amaxofobia |
| Europa Press |
El 33 por ciento de conductores españoles presenta síntomas de miedo al conducir como pone de manifiesto un estudio realizado por el Instituto de Seguridad Vial de Maphre. En la mayoría de estos casos, el miedo a conducir "no se debe a las circunstancias que dificultan normalmente la conducción como son la oscuridad o el mal tiempo", sino que se trata de "una enfermedad mental" que le impide al conductor ponerse frente a un volante, explicó a Europa Press Televisión Estela Pérez, la psicóloga que ha dirigido el informe.
El estudio destaca además que el seis por ciento de los conductores que padecen amaxofobia "se paraliza al volante", siendo mucho más habitual dicha patología entre las mujeres. Así, de este seis por ciento, un cuatro por ciento corresponde a las mujeres mientras que el dos por ciento son mujeres.
Según explicó esta experta la amaxofobia se trata de "una enfermedad mental que se define por el miedo que impide a una persona coger el volante de un automóvil y conducir" y entre sus principales síntomas, se encuentran "la ansiedad, la angustia y los sudores" a la hora de ponerse frente a los mandos del coche.
No obstante, precisó que quienes sufren amaxofobia "pueden llegar a tener pesadillas antes y después de viajar e, incluso, tener ideas irracionales". Este miedo a desplazarse en coche llega al extremo de paralizar a los amaxofóbicos y suele manifestarse siempre "tras una situación traumática", apuntó Pérez, por ejemplo, que "haya presenciado o vivido un accidente de tráfico".
El miedo a conducir afecta más a las mujeres que a los hombres. Así, el porcentaje de mujeres que manifiestan los síntomas se sitúa en el 64%, prácticamente el doble de la proporción correspondiente a los hombres (36%).
Esta diferencia se produce tanto en el miedo en determinadas circunstancias como en miedo incapacitante o amaxofobia. La media de edad de las mujeres es inferior a la de los hombres en ambas circunstancias, por lo que el estudio concluye que las mujeres son conscientes de situaciones en las que tienen miedo a conducir antes que los hombres.
Entre los factores relacionados con el conductor, los hombres lo padecen en mayor medida cuando han ingerido alcohol, mientras que las mujeres son más vulnerables al miedo a conducir cuando se encuentran mal psíquicamente.
El estudio revela numerosas las circunstancias ajenas al conductor que pueden provocar situaciones de amaxofobia, como la conducción bajo factores climatológicos adversos, condiciones de tráfico denso, circulación nocturna, la responsabilidad de llevar ocupantes en el coche (especialmente niños), desplazarse en un vehículo con poca potencia o conducir un vehículo prestado.
En cuanto a las causas, mientras para las mujeres la manera de conducir de los demás es lo que más les estresa, para los hombres la prioridad se reparte entre esta alternativa y la disminución de las capacidades o habilidades físicas, situación íntimamente relacionada con la ingesta de alcohol.
En lo relativo a las medidas adoptadas ante el miedo a conducir, las mujeres generalmente optan por no conducir, se limitan a ir de acompañantes y, desde luego, renuncian a conducir de noche. En esto último coinciden con los hombres, que eligen como primera opción no conducir de noche.
La relación entre miedo a conducir y los accidentes de tráfico es mucho más evidente en hombres que en mujeres y es una de las causas fundamentales para ellos. En los hombres, el haber sufrido o presenciado un accidente representa el 40% de las causas del miedo, mientras que en las mujeres el porcentaje baja al 25%. Este dato se relaciona con todos los estudios hechos sobre el índice de accidentalidad, muy superior en hombres que en mujeres.
OTROS MIEDOS A VIAJAR
Estela Pérez comentó que "amaxofobia viene de 'amaxo', que en griego quiere decir carro, y de 'fobia', que quiere decir miedo". Así, el miedo a viajar en coche no es lo mismo que el sufrido por quien tiene fobia a desplazarse en avión. La principal diferencia entre estos dos tipos de enfermedades es que mientras la persona afectada por la amaxofobia "se da cuenta de que la conducción depende de ella y que no puede controlar todas las condiciones de la conducción", en el caso de quien tiene miedo a volar, "el hecho de volar, no depende directamente de él".
Aún teniendo en cuenta lo esencial que resulta el automóvil en nuestras vidas y lo difícil de compaginar esta enfermedad con la vida diaria y el trabajo, Pérez aseguró que "las fobias se superan". Por ello, quien sufre amoxofobia "puede volver a conducir". Eso sí, Pérez recomendó, en cualquier caso, la ayuda de un terapeuta.
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