Un nuevo estudio ha confirmado que una vacuna experimental contra la pulmonía, formulada especialmente para el mundo en desarrollo, podría salvar la vida a muchos niños africanos.
Las conclusiones del informe avalaron los resultados de dos estudios previos acerca de los efectos de la vacuna en pruebas efectuadas en Sudáfrica y California.
No obstante, la vacuna apenas tiene futuro alguno porque su fabricante, Collegeville, una filial de Wyeth Pharmaceuticals, ha decidido en cambio producir una vacuna más amplia, que abarca más variedades del microbio que ocasiona la pulmonía.
El estudio, publicado esta semana en la revista médica 'The Lancet', incluyó pruebas de la vacuna entre más de 17.000 niños de Gambia, y halló que reducía las posibilidades de contraer la pulmonía en un 37%, y reducía las muertes en un 16%. La pulmonía es una de las principales causas de muerte de niños en el mundo en desarrollo.
Una vacuna destinada a los niños es utilizada ya ampliamente en Estados Unidos, pero no en el mundo en desarrollo. Esa vacuna, también fabricada por Wyeth, abarca siete variedades de los microbios que producen la pulmonía. La vacuna utilizada en Gambia abarca nueve variedades y agrega dos que son comunes en Africa, pero no en los países industrializados.
La vacuna de siete variedades no se usa en Africa porque las autoridades de salud locales habían confiado en recibir pronto la vacuna de nueve variedades, dijo la doctora Felicity Cutts, que dirigió el estudio, y que ahora trabaja para la Organización Mundial de la Salud.
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