Casi todos los cachorros del mundo nacen con parásitos. Las larvas se transmiten de la madre a la cría mientras ésta aún está en gestación. Una perrita puede albergar lombricillas en sus tejidos, y éstas haberse hecho inmunes a los antiparasitarios. Los parásitos pueden pasar, a través de la corriente sanguínea de la hembra preñada, hacia las crías que se están gestando. También se pueden transmitir a los cachorros durante el amamantamiento.
Esta clase de micro-lombrices se transmiten a los humanos con facilidad. Los bebés y niños pequeños son los más susceptiles de contraerlas porque siempre se están llevando las manos a la boca. Los parásitos alojan sus huevos en las deposiciones de nuestras mascotas, desde donde pasan fácilmente a los humanos y a las mismas mascotas. ¿Cómo? Pues por contacto directo con las heces del animal, o en el caso de que nuestra mascota coma algo que haya estado en contacto con las deposiciones infectadas (por ejemplo, un pájaro, un ratón, etc.)
Para prevenir el contagio, toda la familia debe lavarse las manos con frecuencia después de haber jugado o acariciado al perrito y asegurarse de eliminar de la casa o jardín las heces del animal, desechándolas a diario. La mayoría de las infecciones parasitarias que pueden pasar a los humanos desde sus mascotas son suaves y no presentan síntomas. Sin embargo, ha habido casos de parásitos que migraron al hígado, cerebro u ojos, causando serios daños a la salud.
Los síntomas del contagio parasitario en humanos son:
* Anemia
* Pérdida del apetito
* Respiración dificultosa
* Estreñimiento
* Tos
* Retortijones
* Diarrea
* Fiebre
* Urticaria
* Picazón
* Náuseas
* Dolor de pecho
* Dolores musculares
* Erupciones
* Lesiones cutáneas
* Hinchazón
* Alteraciones de la visión
* Vómitos
* Pérdida de peso
* Se pueden llegar a ver los parásitos
Los animales infectados pueden enfermar considerablemente. Las infecciones serias pueden causarles convulsiones e incluso la muerte, en el caso de cachorros de dos o tres semanas de vida. Hay que desparasitar a las mascotas a las 2, 4, 6 y 8 semanas de su nacimiento. Tenemos que enviar periódicamente al veterinario muestras de las deposiciones de nuestros perros adultos, para saber si pueden tener parásitos. Éstos pueden tener un aspecto similar a diminutos spaghettis en las heces del animal.
Los síntomas de infección parasitaria en los perros son:
* Hinchazón de vientre
* Diarrea
* Gases
* Vómitos
* Falta de energía
* Crecimiento lento
* Pelaje opaco
* Tos (en caso de que algunas larvas hayan migrado a los pulmones del cachorro).
Los perros pueden mostrar alguno de estos síntomas o todos ellos, mientras que en otros la infección puede pasar completamente desapercibida. Cuando se vean lombrices en las deposiciones de un perro adulto, ésto indica que el animal está sufriendo de una enfermedad intestinal, o quela cantidad de parásitos en su intestino se ha hecho tan grande que las lombrices se están desalojando unas a otras.
El tratamiento de las enfermedades parasitarias de nuestras mascotas no es peligroso y sí altamente efectivo. Compre los antiparasitarios correspondientes en su clínica veterinaria de confianza y déselos al animal según las instrucciones. Las tabletas no serán difíciles de tragar si usted acostumbra al perrito a tomarlas mezcladas en pequeños trozos de queso o dentro de dulces. La mejor manera de proteger a su familia y a sus mascotas de los parásitos es seguir un programa regular de medicación y prevención (y mantener el patio o jardín libre de deposiciones).