La Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc) asegura que las entidades emisoras de tarjetas cuyos datos han sido robados son "responsables" y deben indemnizar a los afectados, al tratarse de "una vulneración del derecho fundamental a la intimidad y a la protección de los datos personales".
Además, subraya que frente a las "habituales" y "consabidas" excusas del sector financiero que pretenden minimizar su responsabilidad, este 'agujero negro' de la seguridad del sistema es de "extraordinaria gravedad" y exige sanciones "ejemplares".
Por otra parte, subraya que los ciudadanos españoles afectados, que Ausbanc cifra en cerca de 55.000, deben ser informados por las entidades de manera "inmediata" y "fehaciente" de cuales son los datos a los que los ladrones han tenido acceso, así como el motivo por el que una entidad de Estados Unidos disponía de los mismos y reitera que los afectados tienen derecho a ser indemnizados.
El pasado día 17, MasterCard International informó que un 'pirata informático' había logrado acceder a los registros de 40 millones de tarjetas de crédito. Casi 14 millones de tarjetas estaban emitidas por MasterCard y el resto pertenecían a otros emisores.
No obstante, la compañía precisó que datos como el número de Seguridad Social o fechas de nacimiento de los clientes, que son los que los delincuentes utilizan para solicitar créditos con identidades falsas, no habían quedado al descubierto.
Caja de Ahorros de Navarra fue la entidad española que más rápidamente reaccionó al bloquear y sustituir casi 200 tarjetas de crédito y débito, aunque no ha detectado ningún uso fraudulento de las tarjetas bloqueadas.
El bloqueo se realizó tras el aviso de Mastercard y Visa a sus más de 23.000 entidades tras conocerse que se habían copiado la numeración de tarjetas con las que se hicieron operaciones en Estados Unidos o a través de Internet entre agosto de 2004 y mayo de 2005.