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La osteoporosis y la vitamina D

Europa Press
Especialistas en metabolismo óseo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtieron sobre la alta prevalencia de la falta de vitamina D en todo el mundo, especialmente en mujeres posmenopáusicas con osteoporosis, y calificó de "esencial" al compuesto en los tratamientos de dicha enfermedad. La OMS puso este problema en relación con el aumento del riesgo de sufrir fracturas de cadera, columna y muñeca, las más frecuentes entre este tipo de pacientes.

La osteoporosis se caracteriza por la pérdida de masa ósea y el deterioro del hueso que puede desencadenar en fracturas que generalmente requieren de hospitalización y tienen carácter incapacitante, según informó la organización en un comunicado. La vitamina D, según la OMS, es un componente esencial de las estrategias de tratamiento de la osteoporosis, y su carencia, según sus últimos estudios, se da por igual con independencia de factores geográficos o culturales.

Según estudios de la OMS, el 97 por ciento de los pacientes hospitalizados por una fractura no traumática (por ejemplo, una caída menor) presentaba unos niveles inadecuados de la vitamina, lo que además era generalizado entre las mujeres de todo el mundo. Así, la OMS advirtió que, en contra de la opinión generalizada de que las mujeres de latitudes cálidas no necesitan preocuparse de la vitamina D, su insuficiencia a escala mundial es más acusada en Oriente Medio, donde se detecta en el 81 por ciento de las mujeres.

La OMS también destacó que que, aún cuando los pacientes son debidamente informados de esta deficiencia y sus consecuencias, raramente deciden seguir las instrucciones del médico. Según la OMS, menos de una de cada cinco mujeres con osteoporosis tomaba suplementos de vitamina D pese a haber sido instruido para ello.

Según destaca la organización, la vitamina D es un componente esencial en los tratamientos contra la osteoporosis, ya que "desempeña un papel vital a la hora de que el organismo pueda absorber el calcio del intestino". Así, según sus conclusiones, en algunos casos la absorción de calcio puede ser hasta un 65 por ciento superior, lo que facilita el recambio de material óseo.

Así, la OMS recuerda que la exposición al sol es la principal fuente de vitamina D pero que muchos otros factores resultan determinantes, como la edad, ya que la piel envejecida pierde capacidad de transformar la luz en esa vitamina, y además aumenta la dificultad del riñón para transformarla en su forma activa. Asimismo, se encuentra presente en alimentos como la yema del huevo, el hígado, las ostras y algunos pescados grasos. Sin embargo, concluye la OMS, gran parte de las dietas no contienen una cantidad adecuada de la misma.

Los expertos alertaron sobre el alto índice de pacientes que desoyen las recomendaciones de los médicos en el tratamiento de su enfermedad, especialmente en lo relativo a la ingesta de suplementos de vitamina D, que consideraron imprescindible para superar la dolencia, por sus efectos en la absorción del calcio.

Más del 80 por ciento de las pacientes europeas no toman el tratamiento diario (el recomendado por los médicos) pese a conocer su importancia y a que la disponibilidad del complemento vitamínico sea alta. La causa principal, en el 60 por ciento de los casos, es que "se olvida" o se agotan las existencias en el hogar.

Los expertos llamaron la atención sobre esta mala práctica y pidieron a médico y paciente que se involucren en el tratamiento por medio de la vitamina D por motivos sociales y económicos, ya que la osteoporosis trae consigo altos índices de hospitalización y el crecimiento exponencial de sucesivas fracturas en el mismo hueso después de la primera. En este sentido, alertaron que la morbilidad de las roturas de cadera en el primer año tras la misma, alcanza índices superiores al 50 por ciento, por encima de las enfermedades coronarias.

Los costes sanitarios, según explicó a Europa Press el profesor Kurt Lippuner, de la Universidad de Berna, son elevados porque las roturas óseas acarrean dependencia total de los pacientes, y representan un alto porcentaje de los costes totales del sistema sanitario de los países europeos.

Por su parte, Sol Epstein, profesor de Medicina en la Escuela Universitaria de Medicina Sinai, en Nueva York, aseguró a Europa Press que se ha subestimado la importancia de la vitamina D en los tratamientos contra la osteoporosis, y su papel potenciador en la absorción de calcio. Para su obtención, Epstein recomendó la exposición al sol durante algunos minutos 3 o 4 veces por semana, si bien enfatizó la necesidad de aportes por medio de suplementos en cualquier caso.

Para Epstein, el baño de luz solar es una práctica que se evita por la alerta de dermatólogos frente al cáncer de piel o por la protección total que proporcionan algunos productos, a lo que repuso que en el caso de mujeres posmenopáusicas, principales afectadas por la osteoporosis, la incidencia del melanoma es casi insignificante. En este sentido matizó que la exposición moderada a veces no es suficiente, porque la piel pierde las capacidades de sintetizar esta vitamina, por lo que insistió en la recomendación de un suplemento.

Epstein explicó que la cantidad necesaria de vitamina D no puede conseguirse por medio de la dieta, ya que puso como ejemplos que son necesarias 25 latas de atún o 91 huevos diarios para alcanzarla. Para el tratamiento de la osteoporosis, apostó por la combinación del Alendronato (compuesto comercializado por varias marcas comerciales) con aportes especiales de vitamina D y de calcio.

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