El precio de la fruta de verano se multiplica hasta por nueve desde el origen hasta los lineales de las grandes superficies, según datos de la organización agraria UPA, que acusa la distribución comercial de "hacer el agosto a costa de los agricultores".
Así, el agricultor recibe 0,20 euros por kilo de ciruela y 0,15 euros por kilo de nectarina, mientras que el consumidor paga 1,80 y 1,25 euros por kilo, respectivamente. En el caso de la sandía, el precio pasa de 0,07 a 0,99 euros, mientras que los agricultores reciben 0,18 euros por kilo de melón y los consumidores lo pagan a 0,85 euros.
"Las grandes cadenas de distribución, supermercados y fruterías están incrementando de forma espectacular los precios que tiene que pagar finalmente el consumidor", denuncia UPA, e insiste en que la situación actual de los mercados de frutas y hortalizas es de "grave crisis de precios".
LA CEBOLLA SUBE UN 1.900%
En el sector de verduras, los agricultores reciben 0,05 euros por kilo de cebolla, que se cobra en los establecimientos comerciales a 0,95 euros (un 1.900% más), mientras que los pimientos rojos se pagan en origen a 0,2 euros por kilo y en destino a 1,2 euros (un 600% más).
UPA acusa a la distribución comercial de "hacer el agosto a costa de la ruina de los agricultores" con sus "desproporcionados y abusivos márgenes comerciales detectados en las últimas semanas en frutas y hortalizas", mientras que los productores perciben precios inferiores en un 50% de media respecto a la campaña del pasado año.
La organización agraria denuncia además la actitud pasiva del Gobierno, "que se limita a tomar nota del problema sin adoptar medidas urgentes que protejan la renta de los productores agrarios", mientras que Francia ha puesto en marcha mecanismos de protección de los agricultores franceses.
Para UPA, "este desmesurado e irracional abuso de especuladores, distribuidores y comercializadores se ha convertido en una práctica habitual en las últimas semanas y tiene visos de llegar a los niveles de escándalo alcanzados el pasado invierno a raíz de las heladas".
La organización sostiene que las subidas de precio final estaban en parte justificadas por la merma de producción de las heladas, situación que no se puede aplicar a la actual campaña de verano y al incremento "salvaje" de los precios a los consumidores, que está provocando una contracción de la demanda.
RECLAMA MEDIDAS AL GOBIERNO.
Ante esta situación, reclama al Gobierno medidas similares a las adoptadas por Francia, que consisten en establecer un coeficiente máximo entre el precio de compra al productor y el precio de venta al consumidor, para las frutas y hortalizas sin transformación.
Cuando este coeficiente se rebasa, se ponen en marcha una serie de instrumentos para gestionar una crisis en mercados de frutas y hortalizas, como operaciones de promoción y valorización de productos, persecución legal de precios abusivamente bajos, regulación de la cooperación comercial y del anuncio de los precios en la publicidad, entre otras medidas.
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