Las mujeres que ejercen la medicina tienen mayor riesgo de sufrir depresión, 'burnout' o síndrome del profesional quemado y acoso moral en el trabajo que sus colegas masculinos, según las conclusiones de un artículo publicado en la revista científica 'Medicina Clínica'.
El artículo, titulado 'Mujeres médicas: de la incorporación a la discriminación', lo han escrito la doctora del Hospital Clínic de Barcelona, Pilar Arrizabalga y la presidenta del Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS), Carme Valls.
Según las autoras, "mientras que los médicos hombres manifiestan la insatisfacción a través de síntomas somáticos diversos, las mujeres doctoras manifiestan la manifiestan mediante el desgasto psíquico o 'burnout'".
El artículo señala que las conclusiones de un estudio de Estados Unidos, según el cual "las médicas tienen una probabilidad un 60% mayor que sus compañeros a desarrollar 'burnout' y sufren mayor estrés".
De hecho, "el 20% de las doctoras han sido tratadas por depresión" y "la tendencia al suicidio es superior respecto a sus colegas masculinos y a la población femenina en general", advierten estas especialistas.
Las causas que justificarían esta situación son "la sobrecarga asistencial y la presión laboral añadidas a la demanda doméstica y familiar", lo que "contribuye al estrés, que lleva al agotamiento, la decepción y la pérdida de interés laboral", según el artículo.
La situación en Europa no parece ser distinta, ya que "la tasa de suicidios entre los médicos hombres es menor que entre la población general masculina", mientras que "entre las médicas es mayor que entre la población general femenina", señalan las autoras.
El desgaste psíquico afecta "al 60% de médicos de atención primaria, sector ocupado mayoritariamente por médicas" y "algo más a los médicos de atención primaria que a los que se dedican a alguna especialidad".
Respecto al 'mobbing' en el trabajo, un estudio realizado por el Colegio de Médicos de Madrid señala que el 22% de médicos aseguran haberlo sufrido, aunque no se detectaron diferencias significativas entre sexos.
No obstante, "el reciente reconocimiento por vía judicial, de acoso moral dirigido contra una médica o la constatación que un 44% de las médicas han sufrido discriminación laboral son preocupantes", advierten estas especialistas.
Además, las mujeres médicas "tienen mayor riesgo de parto prematuro y de dar a luz a niños de menor peso que la población general", a pesar de que las doctoras "manifiestan seguir mejores hábitos de salud y mantenerlos durante el embarazo".
La presencia de las mujeres es uno de los aspectos que actualmente caracterizan la profesión médica en España, ya que el 75% de médicos de reciente incorporación son del sexo femenino. Se estima que el 54% de médicos en activo son hombres, frente al 46% de doctores mujeres.
POCA PRESENCIA DE MUJERES EN CARGOS DIRECTIVOS.
El artículo también repasa otras cuestiones como el acceso de las mujeres doctoras a las cátedras universitarias de medicina, a las áreas de investigación y también a puestos directivos y de gestión de los centros sanitarios españoles.
Según sus autoras, "las mujeres docentes se promocionan menos que sus compañeros masculinos, incluso después de ajustar sus currículos académicos". Actualmente, en España hay 15 catedráticas de medicina en facultades españolas, ninguna de las cuales en pediatría y ginecología.
La presencia de las mujeres en la investigación biomédica se ha incrementado en los últimos años en España, aunque apenas el 4% de los responsables de los centros de investigación son del colectivo femenino.
En cuanto al acceso a puestos de dirección, el artículo señala que la relación entre el número de mujeres que ejerce la medicina y las que ocupan puestos de responsabilidad está "desproporcionada". Sólo el 24% de los puestos de atención primaria en 2001 estaba ocupado por mujeres.
Ante esta situación, las autoras del artículo señalan que "igual que no depende del sexo la incorporación de los profesionales a la medicina, es responsabilidad de los agentes, también políticos, el hecho de que haber nacido con un determinado sexo no represente una discriminación".