Tu congelador es como una pequeña ciudad, y tú un agente de la propiedad inmobiliaria. Lo primero que necesitas entender es el valor de la propiedad.
En el ámbito inmobiliario hay muchos factores que afectan al valor de la propiedad, pero en tu congelador sólo hay uno. Temperatura. Del mismo modo que el clima templado y un buen tiempo contribuyen a subir el precio de los inmuebles en las ciudades costeras, mantener la temperatura deseada es el único factor determinante en Congelandia. En la propiedad inmobiliaria, quizás hayas escuchado que los 3 factores más importantes a tener en cuenta localización, localización, localización. Lo mismo es aplicable a Congelandia.
Puedes dividirlo en 3 barrios: la parte de atrás, (la zona de los edificios palaciegos), la parte frontal (los barrios buenos de los ricos), y la puerta del congelador, la parte dura de la ciudad donde sólo cabe esperar que no te roben el coche.
La parte de atrás de tu congelador mantiene la temperatura más estable. No le afecta que estés abriendo el congelador todo el santo día para coger cualquier cosa. Es aquí donde querrás tener tus mejores alimentos: crudos, comida del bebé, helados, etc. Todo lo que se pondría malo y deberías tirarlo si se derritiera aunque sólo fuera parcialmente. Si tienes un estante en tu congelador, ambas partes de atrás, la de arriba y la de abajo, estarán igualmente frías.
La parte frontal, o los barrios residenciales, se conservan bastante fríos cuando abres la puerta, pero se ve directamente afectado por el chorro de aire caliente cuando abres la puerta. Es un sitio excelente para poner los alimentos ya cocinados. Comidas como pizza, taquitos, etc.
La puerta del congelador es los bajos fondos. Cada vez que abres el congelador, la temperatura de estos alimentos se eleva rápidamente. El verdadero problema es que si la puerta se queda abierta aunque sea un rato, como cuando estás cambiando quitando alimentos, o mirando fijamente las bolsas congeladas pensando qué puedes cenar esa noche. En esos casos generalmente el congelador incrementará su producción de aire frío, pero como estos alimentos están fuera de su alcance, y dentro del cálido aire de la cocina, no les llegará y aumentará su temperatura.
Estos son los barrios principales de Congelandia. E incluso aunque la puerta pueda parecer un sitio en el que no querrías poner nada, recuerda que todos y cada uno tienen su función. No los dejes desocupados.
Al igual que los habitantes de una comunidad contribuyen a la convivencia y la buena ciudadanía, los artículos de tu congelador contribuyen a mejorar el frío. Una vez que un alimento se congela, su temperatura ayuda a mantener el frío general del congelador. Además ayudan a mejorar la circulación del aire frío. Cuando no tengas suficientes alimentos para llenar tu congelador, sencillamente pon bolsas extra con agua. De esa manera cuando tengas huecos, puedes llenarlos para contribuir a la circulación y mantenimiento del aire frío.
Finalmente, recuerda que no debes sobrecargar los espacios. Cuando decimos "lleno", no nos referimos a apretujar. Queremos que haya espacio libre para que el aire frío pueda circular. Asegúrate de que puedes ver rendijas hasta el fondo de tu congelador, pues aquí es donde se produce el aire frío, y es necesario que se mueva hasta el principio y la puerta del congelador.
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