Aconseja a tu hijo adolescente

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Dar consejos a tu hijo adolescente es muy fácil. Que te haga caso, es lo difícil. No es sólo cuestión de que haga oídos sordos, sino que en ocasiones parece hacer exactamente lo contrario, y es entonces cuando te das cuenta de que tienes un problema. Así que, ¿cómo tienes que darle los consejos a tu hijo?

La respuesta corta a esta cuestión es: "no lo hagas". A primera vista esto parece ridículo, ya que todos los padres están mucho más experimentados, y la mayoría estarán de acuerdo en que su labor debe ser transmitir sus conocimientos a sus hijos. Pero el problema es que ese dar consejos a los hijos es una forma de control. A menudo lo camuflamos diciendo que sabemos qué es lo mejor en una determinada situación, que tenemos la experiencia y el conocimiento, pero en realidad lo que estamos diciendo es lo que queremos que pase, "esto es lo que queremos que hagas".

La adolescencia es un periodo para aprender a ser auto suficientes. Para tomar responsabilidades por uno mismo y de sus acciones. Es un proceso esencial si tu hijo está destinado a convertirse en una persona equilibrada, sociable y preparada para la edad adulta en este siglo XXI. Y una parte fundamental de ese proceso es transferir cierto control a tu hijo.

A la mayoría de los padres les asusta este tema. Están preocupados acerca de lo que podrá pasar si lo hacen, que si le dan algún control a sus hijos perderán todo el control de la situación. Pero no se trata de darles todo el poder, sino sencillamente que tengan algunas responsabilidades. Están preocupados acerca de lo que sus hijos puedan llegar a hacer, que pasa si se equivocan, sienten la necesidad de protegerlos.

Ante todo, transferir algunas competencias a esta edad es más transferir responsabilidad acerca de cómo hacer las cosas, no dejarlos a su aire. Dejarle tener cierta competencia para solucionar problemas concretos, sus habilidades para arreglar las cosas por sí mismos. ¿Si siempre les arreglas todos sus problemas, cómo aprenderán a valerse por sí mismos?

En segundo lugar, tu hijo adolescente muy probablemente se equivocará, cometerá errores, pero da igual. Les estás enseñando a corregirse, del mismo modo que lo hicieron cuando estaban aprendiendo a montar en bici y se caían constantemente. Cometer errores es parte de un proceso de aprendizaje. Un progresivo aprendizaje proviene de cometer errores que nos pongan en el buen camino. No importa si no lo hacen bien la primera vez o eligen la mejor alternativa.

Finalmente, ¿es tu solución la mejor? Es fácil olvidar que nuestros hijos son diferentes a nosotros cuando pensamos en la posible solución a un problema. Tu solución puede ser la mejor desde tu punto de vista, pero ¿ es la mejor para tu hijo?.

Dar consejos a los adolescentes diciéndoles qué hacer es sólo una forma de transmitirles conocimientos, pero hay muchas otras formas de conseguir los mismos resultados, y con una mayor probabilidad de éxito. Y es así como transmites experiencias a tu hijo que realmente le calarán hondo.

Cómo hacer que siga tus consejos

1.- Pregunta antes de ofrecerte. Siempre pregúntale si lo quiere antes de darle algún consejo. Si dice "sí por favor", dáselo, sino, respeta sus decisión y no digas nada.

2.- Pregúntale acerca de sus intenciones. Si ha rechazado tus consejos, hazle preguntas concretas acerca de cómo van a afrontar la situación. Hacerle preguntas más concretas es una manera de hacerle reparar en lo que implica la situación.

3.- Dale información. Enfocar a tu hijo a una fuente de información concreta y neutral le permite obtener una información sin tener que esperar tu aprobación o consentimiento.

4.- Dale tiempo. Sólo porque no te haya dado una respuesta inmediata a tus preguntas no significa necesariamente que ignoren la respuesta. Dale tiempo para que se lo piense.

5.- Remárcale sus cualidades. Recordarles sus habilidades les hará buscar soluciones que saquen lo mejor de ellos mismos. Céntrate en sus debilidades y seguramente perderán la confianza para hacer cualquier cosa.

6.- Escúchale. A menudo escucharle sin interrumpirle te demostrará que en muchas ocasiones no tienes ni que darle consejos. Él ya tiene la solución.
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