Hacer frente a la cuesta de enero es cada año más complicado, sobre todo, teniendo en cuenta el aumento de precio que han experimentado muchos alimentos básicos como la leche, los huevos y el queso. Pero con unos simples consejos y una planificación adecuada conseguirás ahorrar para hacer frente a esta, cada vez más empinada, cuesta.
Lo primero que debes tener claro es el presupuesto mensual con el que cuentas después de descontar los pagos fijos (hipoteca, por ejemplo), y los que son probables que tengas que desembolsar, como facturas de agua, luz, etc.
En el supermercado:
Supone un lujo hoy día darse caprichos a la hora de comprar alimentos, y más en estas fechas, pero si seguimos unos sencillos consejos podemos ahorrarnos un dinerito en la compra que no nos vendrá nada mal para otros pagos.
-Haz una lista con todas aquellas cosas que realmente necesitas y llévala siempre delante para no caer en a tentación de comprar caprichos.
-Si compras en supermercados grandes, no pases por alto las ofertas. Hay gran variedad de ellas y la diferencia en el precio con otras más conocidas es enorme. Pero no te dejes engañar y aproveches el hecho para comprar el doble de todo por estar más barato ya que el resultado será el mismo, una factura enorme. Si sabes de alguna superficie donde hay productos más baratos, cómpralos allí, aunque tengas que dar más vueltas. Lo agradecerás a final de mes.
-Compra productos de temporada ya que serán más baratos precisamente por ese motivo.
-Afortunadamente, nuestra dieta cuenta con productos sanos y baratos, como las verduras (algunas) o el pescado azul.
Ahorrar luz y agua:
Ahora que empieza el año es un buen momento para proponernos ahorrar energía, que será beneficioso para nuestro bolsillo y nuestro planeta.
- Tape las ollas o cazos cuando cocine para evitar desperdiciar calor, no ponga sartenes u ollas más pequeñas que el hornillo, y, si tiene vitrocerámica, puede apagarla antes de que la comida está completamente hecha ya que, al acumular mucho calor, se termina de hacer sin necesidad de tenerla encendida.
- Si cocina en horno, no abra la tapa continuamente, encienda la luz del interior en su lugar.
- La lavadora es aconsejable ponerla cuando esté completamente llena y lavar en frío. Si puede eliminar el prelavado, aún mejor.
- No abra la puerta del frigorífico continuamente y no introduzca alimentos calientes. Si nota que las paredes tienen mucha escarcha, descogélelo. Verá como así enfría mejor.
|