PALMA DE MALLORCA, 3 (EUROPA PRESS)
Más de 230.000 baleares, en torno al 27,5 por ciento de la población, sufre Insuficiencia Venosa Crónica, un síndrome producido por un mal funcionamiento del sistema venoso de las extremidades inferiores, que reduce o dificulta el retorno sanguíneo, y que en sus fases más avanzadas puede provocar graves consecuencias para la salud, como complicaciones cutáneas, úlceras, flebitis superficial o trombosis venosa profunda.
Así lo recoge un estudio sobre esta dolencia, dirigido por la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) y el Capítulo Español de Flebología de la SEACV. Esta patología afecta a uno de cada tres mayores de 45 años, aunque el 20 por ciento de la población no está diagnosticada, y está especialmente asociada a las personas con sobrepeso y a las que pasan muchas horas en su trabajo en bipedestación o sentados (trabajos de oficina, dependientes, profesionales de enfermería).
Los expertos explican que, entre los síntomas de la Insuficiencia Venosa Crónica, se encuentran dolor, cansancio, pesadez, calor e hinchazón en las piernas. "Se hacen más intensos con la estancia en pie y en circunstancias ambientales de calor y humedad. Suele presentarse con varículas, venas reticulares, varices, edema, trastornos cutáneos y úlcera cicatrizada o activa", según uno de los coordinadores del Comité Científico del estudio, el doctor Josep Marinel.lo, presidente del Capítulo Español de Flebología de la SEACV.
El trabajo, que ha sido elaborado por el Gabinete de Estudios Sociológicos Bernard Krief, ha contado con la participación de un Comité Científico Asesor, integrado por 18 especialistas en Angiología y Cirugía Vascular. En el Estudio Prospectivo han participado un total de 250 expertos, y en el Estudio de Base han colaborado, además de 100 Angiólogos y Cirujanos Vasculares, 150 médicos de Atención Primaria y 50 pacientes.
La Insuficiencia Venosa Crónica es más frecuente en personas con sobrepeso y aumenta con la edad, lo que hace prever a los especialistas consultados en el estudio que su prevalencia se incrementará en los próximos años, a medida que la población envejece y presenta más exceso de peso. Así, entre los mayores de 65 años la prevalencia será del 36 por ciento.
La "falta de concienciación" sobre esta enfermedad, que aún es percibida en gran medida como "estética", es la causa de que el 66 por ciento de los pacientes nunca hayan adoptado ninguna medida preventiva, señala el otro coordinador del Comité Científico, el doctor Marc Cairols, vicepresidente de la SEACV.
Los factores de riesgo de la Insuficiencia Venosa Crónica son, según el doctor Fernando Vaquero, presidente de la SEACV, los antecedentes familiares, haber sufrido patologías venosas, edad avanzada, sobrepeso, hábitos alimentarios, una vida sedentaria y sin ningún tipo de ejercicio físico, exposición prolongada a fuentes de calor, embarazo y tratamientos hormonales.
Después del sobrepeso, el principal riesgo son los hábitos de vida y trabajo. Según se recoge en el estudio, la patología venosa está muy asociada a determinadas profesiones que implican permanecer mucho tiempo en bipedestación o en posición sentada (cadenas de montaje, dependientes, peluquerías, trabajo de oficina, profesionales de enfermería, etc.), lo que resulta perjudicial para las personas que la padecen.
Las personas que pasan la mayor parte del día sin moverse tienen muchas posibilidades de padecer Insuficiencia Venosa Crónica. En concreto, se calcula que 8 de cada 10 trabajadores que han pasado diez años de su vida en trabajos que requieren estar de pie sin apenas moverse sufren esta enfermedad.
En el estudio Delphi se refleja que el 52 por ciento de los pacientes con Insuficiencia Venosa Crónica afirma haber permanecido mucho tiempo de pie, el 48 por ciento llevaba una vida sedentaria y el mismo porcentaje tenía antecedentes familiares.
En torno a un 40 por ciento de los mismos manifiesta que, antes de ser diagnosticado, permanecía mucho tiempo sentado, desarrollaba una profesión de riesgo (con largos periodos de pie o sentado o con exposición al calor) o tenía sobrepeso. De las mujeres, un 55% estuvo embarazada con anterioridad a ser diagnosticada.
ACONSEJAN PEQUEÑAS CAMINATAS.
El doctor Marinel.lo recomienda "hacer una pequeña caminata cada 45 minutos" con el objetivo de prevenir la aparición de esta enfermedad. La misma recomendación se extiende a los viajes prolongados.
En cuanto a los tratamientos farmacológicos, según los autores del estudio, la Insuficiencia Venosa Crónica y sus complicaciones suponen un deterioro significativo de la calidad de vida de los pacientes y constituyen una patología en ocasiones muy limitante.
Los tratamientos actuales, si bien no permiten resolver esta enfermedad, sí son eficaces para reducir su gravedad, mejorar la sintomatología y disminuir el riesgo de padecer complicaciones. De este modo se incrementa la calidad de vida de los pacientes".
Los tratamientos considerados como más eficaces por los cirujanos vasculares son los derivados de flavonoides y de la diosmina. En concreto, la mayoría de los especialistas en Angiología y Cirugía Vascular se muestra de acuerdo con Diosmina micronizada, ya que, dicen, alivia y mejora los síntomas de la patología.
|