El escritor Arturo Pérez Reverte, que presentó el 15 de diciembre su última novela 'Cabo de Trafalgar' (Editorial Alfaguara) en Sevilla junto a los escritores Juan Eslava Galán y Rafael de Cózar, aseguró que ha intentado hacer de su obra "algo creíble e introducir a los lectores en el barco".
En el acto de presentación, Reverte explicó que en la novela confluyen muchos registros del lenguaje, desde el de los oficiales del barco hasta el de los marineros. En este sentido, puntualizó que la novela lleva detrás una "dura tarea de documentación" y aseguró que "es necesaria la selección posterior para incluir lo estrictamente necesario".
Por su parte, el escritor Eslava Galán destacó que "en la novela histórica estropea mucho el no quitar los andamios". A este respecto, Reverte manifestó que "una novela es en sí misma un objetivo concreto" y explicó que, puesto que el suyo era "meter al lector de ahora en el barco", fue necesario utilizar el doble truco del oficio, es decir, "la historia como pretexto".
Asimismo, Reverte señaló que quería que el lector supiese lo que ocurrió realmente en la Batalla de Trafalgar, mientras que se movía por las páginas de la novela". De este modo, Eslava Galán puntualizó que el libro de Reverte "tiene una estructura narrativa donde no se pierde nunca de vista la contienda".
A este respecto, Reverte respondió asegurando que "la labor de contar el acontecimiento histórico como tal ya lo llevó a cabo Galdós en su momento" y puntualizó que "existen dos tipos de novela histórica: la que tiende a definir la historia y la que utiliza la historia como pretexto".
De esta manera, el autor puso de relieve que "el lector actual busca en la novela histórica el paralelismo entre los acontecimientos reales y la ficción". Del mismo modo, manifestó que "he intentado reflejar aquella España que llevó a la gente al desastre y, al mismo tiempo, demostrar que seguimos siendo iguales de torpes".
DON QUIJOTE DE LA MANCHA
Durante el acto de presentación los tres autores pusieron de relieve 'El Quijote' de Cervantes. Así, Eslava Galán indicó que "es una novela en la que se puede encontrar cualquier cosa, porque en ella está resumido el mundo entero".
Reverte, por el contrario, definió la obra de Cervantes como "una novela crudelísima" en la que se denota "el talante pesimista de su creador". De esta manera, Reverte aseguró ser "una persona pesimista con España" y criticó que, "aunque ya nos hemos cargado dos repúblicas y dos monarquías, nos seguiremos cargando lo que haga falta".
Finalmente, Reverte denunció que, aunque Sevilla podría ser "una potencia cultural a lo bestia" no se realiza ningún esfuerzo por convertirla en "un pueblo cultural extraordinario". Así, dijo que la razón de todo ello es "el profundo tradicionalismo al que seguimos sujetos en España".
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