El público compostelano tuvo ocasión el jueves 13, en el Auditorio de Galicia, de conocer a un Rossini "nuevo", con la puesta en escena de su ópera bufa 'L'ocassione fa il ladro', a la que puso música la Real Filharmonía de Galicia bajo la dirección de Álvaro Albiach.
Así lo destacó esta semana el director técnico de la Real Filharmonía, Oriol Roch, que calificó de "más que brillante" esta obra, que esperaba fuera "una sorpresa" para el público, ya que se trata de un Rossini "nuevo, poco conocido".
Lo que a partir de las nueve de la noche, se representó en el escenario del Auditorio, en Santiago de Compostela, es una coproducción entre el Gran Teatro del Liceo y la Fundación Teatro Lliure de Barcelona, que tras presentarse en la capital catalana ya viajó a Valladolid y a Bilbao con los mismos cantantes que estestuvieron en Compostela.
Con la dirección escénica de Rafel Duran, el vestuario de César Olivar y la escenografía de Rafel Lladó, en el Auditorio se pudieron escuchar las jóvenes voces líricas de Ana Nebot, soprano, que interpretó a Berenice; Pilar Moral, también soprano, como Ernestina, y los barítonos David Menéndez, en Don Parmenione, y Enric Martínez Castignani, en el rol de Martino.
Asimismo, se subieron al escenario los tenores José Manuel Zapata, como conde Alberto, y Francisco Jiménez, en Don Eusebio. El director escénico explicó que 'L'ocassione fa il ladro' -estrenada en Venecia en 1812- es un "trabajo meticuloso de personajes de ópera bufa" y que él intentó "tender un puente" entre la época de Rossini y la actual.
HISTORIA DE ENREDO
Así, en la puesta en escena de esta historia de enredo típica, en la que el cambio de unas maletas lleva a suplantar la personalidad de otros, se pudieron ver móviles e incluso 'karaokes', en "una trama de embrollo y farsa, con un divertimento continuo, en la que todo acaba bien", según Rafel Duran.
El maestro Albiach que dirigió a la Real Filharmonía reconoció que no se trata de la ópera más conocida de Rossini, "aunque tampoco tiene que envidiar nada a las otras", matizó. Se trata de una ópera de corta duración, en un acto, que para Albiach es "muy interesante musicalmente", por lo que se mostró convencido de que gustaría a los amantes del género, y a los no tan seguidores.
Alvaro Albiach incidió en los "guiños" que esta obra hace a Mozart, sobre todo a 'Bodas de Fígaro', con la que apuntó que la "similitud es evidente". "Muchos momento son mozartianos, sin perder la personalidad rossiniana, indicó el director de orquesta, que subrayó que se trataba de una buena ocasión para descubrir una ópera que se ha representado poco, con un Rossini "que no es el habitual".
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