El Teatro Real estrenará el próximo 16 de febrero y con toda fidelidad el montaje de 'Lohengrin', de Wagner, ideado por el prestigioso director de escena Götz Friedrich para la Deutsche Oper de Berlín en 1990, la misma que ahora llega al coliseo madrileño. Así lo resaltaron hoy el director musical del teatro, Jesús López Cobos, y Gerlinde Pelkowski, realizadora de la dirección de escena de esta ópera.
Ambos coincidieron en señalar la estética de "teatro-musical" que primaba en todos los montajes de Friedrich (fallecido en diciembre del año 2000) a través de la cual el director de escena concedía tanta importancia a la música como al teatro.
López Cobos (para quien ésta es la ópera de las dualidades) afirmó que Friedrich se centró mucho en las reacciones psicológicas de los personajes y en el trabajo de los cantantes y dijo que el director de escena supo encontrar el camino medio entre dejar las cosas en su época pero abstrayéndolas a base de sensaciones. Asimismo, matizó que Wagner puso en boca del personaje de Lohengrin muchas de las cosas que él mismo pensaba.
CORO NUMEROSO
En esta ocasión la importancia del coro de la Orquesta Sinfónica de Madrid es absolutamente esencial. El nuevo responsable designado por el Teatro Real para dirigir esta formación desde el pasado mes de enero, Jordi Casas, explicó que los integrantes del coro se han visto ampliados a 106 para esta producción.
Casas elogió el trabajo del coro especialmente en los ensayos puesto que, en su opinión, 'Lohengrin' es una ópera "despiadada" para estos cantantes y requiere "grandes dosis de lógica".
Por su parte, el cantante Peter Seiffert (en el papel de Lohengrin), que inició su carrera internacional con la producción de Friedrich de 1990, desmontó el mito y la idea equivocada que existe respecto a que las óperas de Wagner deben cantarse "chillando o con un gran volumen vocal". "Esto no es cierto, de hecho lo que es preciso poner en práctica es el bel canto", aseguró.
Seiffert dijo también que este personaje que lleva cantando desde hace 15 años está llegando a su fin para él puesto que sólo lo representará en otras dos ocasiones más después del Teatro Real de Madrid. El artista elogió que su personaje aparece como el "salvador" aunque aseguró que falla estrepitosamente desde el punto de vista humano y emocional. Esto es lo que ha aprendido con el paso de los años.
OTROS PERSONAJES
Por su parte, la cantante Petra María Schnitzer, que encarna a Elsa, resaltó que este personaje está marcado por su formación y sus orígenes y aludió al cambio que se observa en ella del primer al tercer acto, de ser una mujer reservada a encontrar y maniferstar su propia personalidad e identidad al final de la función.
La artista Waltraud Meier interpreta otro papel principal de esta ópera: el de Ortrud, una mujer que sobresale por su maldad. "Ella representa la magia negra frente a Lohengrin que es el artífice de la magia blanca pero sin que ninguno sobresalga por encima del otro", explicó.
Meier aludió al carácter "seductor y racional" de esta mujer que no ha conocido el amor ni el odio que se deriva a veces de ese amor. "Por eso es tan peligrosa", dijo. Vocalmente, en su opinión, este papel debe cantarse también como bel canto.
Finalmente, Hans-Joachim Ketelsen y Kwangchul Youn encarnan a Telramund y al rey Heinrich respectivamente. Mientras el primero es un guerrero para quien el bien supremo es la honra, para el segundo la paz es lo más importante y por eso se muestra frontalmente en contra de Telramund, que sólo desea el poder.