Savater reflexiona sobre el totalitarismo, la violencia y la pereza mental del mundo adulto en su novela fantástica 'El gran laberinto', que aunque está pensada para el público juvenil, no impide una lectura fructífera de los más mayores. Una obra donde Savater ha evitado elementos clásicos de la narrativa fantástica acudiendo a fuentes de ficción que le continúan fascinando como Orson Wells, Stevenson, Leonardo Da Vinci o Serlock Holmes, mediante los cuales los protagonistas de la historia "transmiten el juego de la esperanza y la libertad".
Savater explicó hoy el argumento de la novela, que transcurre en un estadio deportivo como un elemento de "protesta por la excesiva presencia de fútbol" en nuestras vidas. En esta situación "hay una especie de partido del siglo que no termina nunca, nadie se mueve de allí aunque pasen semanas". "Los niños van a buscar a sus padres al estadio y descubren que no es un partido normal, por lo que se escapan y se ven obligados a reunir unas letras mediante ocho viajes a diversos momentos del tiempo mientras se encuentran con varios personajes de ficción" por el camino, relató.
Félix de Azúa, que presentó 'El gran laberinto' junto a su autor, señaló que Savater ha puesto en práctica las palabras citadas en una obra de hace 30 años titulada 'La infancia recuperada'. En aquel libro, el filósofo ya adelantaba que la esperanza es "otro modo de decir libertad", cuyo premio es alcanzarla, y que lo importante es mantener la vida. Según De Azúa, "los niños se aburren en un mundo de farsas políticas, negocios deportivos y opulencia sin imaginación, en definitiva, en el mundo de los adultos". "Pero en esta historia, ellos no pierden la esperanza y son libres", matizó.
Además, De Azúa declaró que el propio Savater será en el futuro el personaje de alguna novela, dada su trayectoria de pensamiento y su posición "contra el totalitarismo nacionalista". Además, se trata de un buen comienzo para los lectores que quieran iniciarse en el mundo del filósofo. "Basta leer este relato para sentarse a leer sus restantes títulos", opinó el escritor catalán.
Por su parte, Savater reiteró la relación de su último trabajo con 'La infancia recuperada' y aseguró que su nueva novela es un homenaje a los libros que le han gustado toda la vida como los escritos por Wells, Stevenson o Conan Doyle entre otros. Tras una conversación casual con su mujer, el autor decidió estructurar su novela del mismo modo que se construyen las historias de los juegos de rol o la dinámica de los videojuegos.
AUSENCIA DE TÓPICOS
Según el filósofo de San Sebastián, la novela recurre a la "descripción del relato iniciático para conseguir una lección formativa" que caracteriza a ese tipo de juegos, bastante criticados "cuando nos quejamos de que los adolescentes no leen". En este sentido, el autor explicó que la obra está planteada como una novela fantástica de aventuras en la que se evita introducir los tópicos e ingredientes clásicos de este género. Por este motivo, Savater solventa los problemas de sus personajes recuperando temas literarios, enfrentándolos a un tiburón, a un guardia despiadado y a otro tipo de aventuras.
Además, Savater destacó que ha reprimido la tendencia a la pedantería, ya que en principio, el tipo de público que al que está dirigido el libro es juvenil y la narración se ha convertido en "cierta parábola". El autor entiende la mentalidad del aprendiz y transmite el valor de la lectura, mantener la esperanza, la libertad y la vida.
"TRES VIRTUDES FUNDAMENTALES"
En palabras de Savater "la ética tiene fundamentalmente tres virtudes: coraje para vivir, generosidad para convivir y prudencia para sobrevivir". En este sentido, el autor piensa que cada uno tiene que preguntarse por su ética y recordó que las virtudes son escasas, por lo que son algo muy valorado.
En relación al éxito obtenido por las historias de 'Harry Potter', el autor opinó que es un logro ver una cola de mil niños esperando en las librerías para comprar un "tocho de 800 páginas".
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