Turistas del ideal

Europa Press

Tras seis años sin publicar un libro, el periodista Ignacio Vidal Folch retoma el pulso con la literatura con una sátira sobre los intelectuales de izquierdas en 'Turistas del ideal' (Editorial Destino). Esta novela inicia una trilogía satírica sobre la España contemporánea, cuyo segundo volumen abordará el nacionalismo catalán y el tercero tratará de la corrupción del dinero y el poder en Madrid.

Para Vidal Folch, los auténticos intelectuales al estilo de Víctor Hugo ya no existen, y han sido sustituidos por "mandarines culturales" que predican sus ensueños revolucionarios mientras disfrutan de una realidad acomodada y burguesa.

Aunque el autor asegura que sus personajes son fruto de la imaginación, en 'Turistas del ideal' se pueden reconocer a algunos de estos 'mandarines culturales' "atrapados en la contradicción" como un cantautor canalla y noctámbulo, con afición a la cocaína y las mujeres, o un refinado escritor portugués, que asiste a la víspera de la revolución desde la cómoda terraza de un hotel.

INTELECTUALES ATRAPADOS

"Estos intelectuales están atrapados en una contradicción; por más que quieran ser Verlaine, muriéndose en su buhardilla, son unos rentistas con más o menos ingenio", señaló el autor, durante la presentación en Madrid de este libro, que nació para denunciar la ceguera de la sociedad ante este tipo de intelectuales.

Folch Turistas ideal Por ello, un escritor comunista de novelas policíacas, de nombre Vigil, es el protagonista de esta sátira contra "revolucionarios apoltronados" y "demagogos de buenas intenciones".

Vigil viajará al país centroamericano de Tierras Calientes para apoyar con su presencia la marcha revolucionaria liderada por su amigo el Capitán, un Che Guevara posmoderno, que se presenta ante el mundo con el rostro siempre cubierto con un pasamontañas y lanzando poéticas soflamas políticas a todo el que quiera escucharle.

Junto al escritor comunista aparece una variopinta fauna de "turistas del ideal" como un cineasta hollywoodiense con vocación radical, un cocinero francés antihamburguesa, miembros de varias ONG y algunos grupos antisistemas. "Las miserias de los intelectuales son: su narcisismo, su incapacidad para describir la realidad y la inanidad", declaró este autor, que ha publicado varios libros de relatos como 'El arte no paga', 'Amigos que no he vuelto a ver' y novelas como 'No se lo digas a nadie', 'La libertad', y 'La cabeza de plástico'.
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