El Museo Guggenheim de Bilbao integrará a partir de junio a su colección permanente la instalación 'La materia del tiempo', del estadounidense Richard Serra.
Se trata de un conjunto escultórico realizado en acero, que con los años irá tornando su color del gris al anaranajado por el efecto de la oxidación. Siete nuevas esculturas harán compañía a 'Serpiente', realizada por el artista por encargo del museo, y que será el centro de esta exposición, con la que Serra quiere que cada espectador viva una experiencia diferente. Una sala de unos 3.000 metros cuadrados acogerá esta instalación, que "da cuenta de las distintas duraciones del tiempo".
Serra, acompañado del director del museo, Juan Ignacio Vidarte, presentó hoy en Madrid una maqueta de lo que será 'La materia del tiempo', y que podrá visitarse en la sala Acerlor del Guggenheim desde el próximo día 8 de junio. La instalación se compone de ocho esculturas monumentales, de formas espirales, elípticas y circulares.
La elección del acero en la obra de este artista nacido en San Francisco en 1939, viene de lejos, ya que compaginó su trabajo en acerías y sus estudios en Berckley entre 1957 y 1961. Para otras de sus obras también ha utilizado otros materiales, como el vidrio, el caucho o el plomo fundido, pero es el acero el preferido de Serra por su "impenetrabilidad". "Los materiales, en mis obras, se imponene a las formas. A mí me interesa el espectador, que entiende su experiencia con un espacio", dijo.
Serra destacó que está feliz por la sala elegida para mostrar su obra en el Guggenheim (la antigua 104 de este centro de arte, situada en la planta baja). "Nunca pensé tener un espacio de tal magnitud", subrayó, puntualizando que 'La materia del tiempo' es "una de mis mejores obras".
EL MOVIMIENTO DEL ESPECTADOR
Según explicó, el espectador que entre en la sala Acerlor accederá "al cuerpo escultural de la instalación, donde coexisten diversos equilibrios". "Lo que importa es la simultaneidad, no las jerarquías", afirmó, puntualizando que el significado de este montaje escultórico "se activará y animará en función del movimiento del espectador".
"Cada persona trazará el espacio de forma distinta", prosiguió, señalanado que el visitante con esta muestra se dará cuenta de "las distintas duraciones del tiempo". "Para mí, el arte se centra en la experiencia vital a través de las piezas; se basa en andar y mirar, además de en una experiencia individual", apuntó.
Agregó que "no importa quién vea la muestra" porque cada individuo "tendrá su propia experiencia", un denominador común de esta obra, que "por sí misma aúna un potencial múltiple de experiencias". No obstante, a Serra el público más joven le da "más gozo", por su falta de prejuicios y su capacidad para ampliar sus conocimientos.
CIUDAD INDUSTRIAL
Preguntado por la influencia de Bilbao en su obra, Serra, que en 1993 fue elegido miembro de la American Academy of Arts and Sciences, destacó que conoce esta ciudad industrial desde 1980, una urbe que le recuerda al norte de California, su tierra natal, y a la que dijo "amar".
Simultáneamente a la inauguración de esta exposición, el Guggenheim abrirá al público la muestra 'Una experiencia compartida: la Colección Permanete de los Museos Guggenheim' con obras de los fondos de artistas como Joseph Beuys, Anselm Kiefer, Richard Long, Robert Rauschnberg, James Rosenquist y Andy Warhol.
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