'Yo y Kaminski', 'una historia de Road Movie'
Europa Press

El libro 'Yo y Kaminski', de Daniel Kehlmann (Viena, 1975), retrata las tendencias narcisistas de la sociedad actual narrando "una historia de Road Movie" en la que los personajes, antagonistas, salen en busca de "juventud". A sus 30 años de edad, este escritor austriaco publica en castellano su quinta obra, muy acentuada por la ironía y el sarcasmo de sus diálogos.

En una entrevista concedida a Europa Press, Kehlmann concretó que los protagonistas de la novela, que son completamente distintos, hacen un viaje por carretera, una "Road Movie" en busca del antiguo amor del pintor. La "incertidumbre" de ese encuentro y la "magia" que desprende la historia "de principio a fin" aportan la "intriga" que el autor considera "necesaria para que una novela no sea aburrida".

'Yo y Kaminski' (Editorial Acantilado) narra la historia Sebastian Zöllner, un periodista que sobrevive desempeñando trabajos ocasionales hasta que decide escribir la biografía de Kaminski, pintor retirado y conocido mundialmente que en los últimos tiempos ha caído en el olvido. Zöllner tiene que apresurarse en redactar la biografía antes de que muera el pintor, para conseguir un buen lanzamiento publicitario del libro.

LA VERDADERA CEGUERA

Según concretó el autor, "Kamiski es un pintor ciego que sin embargo ve más que la mayoría de la gente". Por otra parte, "Zöllner tiene un carácter soberbio y orgulloso, piensa que impresiona a las mujeres y en realidad causa el efecto contrario", añadió.

En este sentido, Kehlmann demuestra que el periodista es realmente "una persona ciega que no se conoce a sí misma", aclaró. Por este motivo, en el transcurso de la novela "el protagonista empieza a entender su propia miseria". "Cuando estaba terminando el libro me di cuenta de que le debía a Zöllner ese momento para entender su vida", admitió el escritor.

CRÍTICA DE ARTE

Yo y Kaminski En 'Yo y Kaminski' el narrador ha concedido al arte un papel preponderante, hasta el punto de utilizar esta materia como elemento representativo del narcisismo al que se tiende en nuestro tiempo, los límites entre la apariencia y la verdad, la manipulación y la moral. Este fenómeno es "aplicado al arte en la obra, que define y marca muy bien a la sociedad actual", valoró.

Para elaborar el libro, el autor ha empleado recursos satíricos porque piensa que trata "cosas muy serias, y la mejor forma de hablar de ellas es de forma irónica, ya que si no podría ser muy trágico", apuntó. Asimismo aventuró que si tuviera que escribir "sobre un tema poco serio, haría lo contrario".

Kehlmann no espera una reflexión determinada del lector sobre 'Yo y Kaminski' aunque le "alegraría" que sirviera para "ver las cosas de forma más crítica". "Tampoco he querido escribir un panfleto, sino una novela para divertir y entretener, aunque me gustaría que se leyeran los periódicos y se viera la televisión con más criterio", confesó.

Por su parte, el autor se siente identificado en "algunos aspectos" con el personaje del pintor. Su objetivo hoy en día es "escribir libro buenos", aseguró restándole importancia a los premios (Con trabajos anteriores fue galardonado con el Premio Literario de la República de Austria en 2003 y el Candide en 2005).

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