Una biografía novelada recrea la vida de Wallada, poetisa Omeya que abrió el primer salón literario de Córdoba

Europa Press

La escritora y periodista Matilde Cabello recrea en la biografía novelada 'Wallada, la última luna' (Almuzara) la vida de "una poetisa y princesa Omeya, hija de Muhammad III al-Mustakfi, que destacó no sólo por romper con todos los convencionalismos, sino por ser la que abrió el primer salón literario de Córdoba".

En declaraciones a Europa Press, la escritora explicó que el lector está ante una obra que se ambienta en "una de las épocas más terribles de Al-Andalus". De este modo, según indicó, "muerto el califa Alhakem II, las ansias de poder del general Almanzor desplazaron al joven e incapaz heredero Hixen II a desempeñar un papel meramente decorativo, mientras que el dictador gobernaba a su antojo".

"Así que --agregó-- al morir Almanzor, el Califato se sumerge en una etapa de guerras civiles que dejaría una nómina de 15 mandatos en menos de 35 años". No obstante, aunque es en este contexto en el que se desarrolla la existencia de Wallada, es destacable el ambiente literario y cultural que se propaga por la Córdoba Califal de los Omeyas (919-1031). La novela, según explicó, "se hilvana a partir de la obra 'El collar de la paloma' de Ibn Hazm".

'Wallada, la última luna', según la autora, parte del personaje principal de un poemario "inédito" que lleva el nombre de Jemaa el-Fna, plaza central de Marrakech. En este contexto, Cabello puntualizó que escribir la novela "ha sido similar a un trabajo arqueológico; he ido cogiendo cosas de distintos autores para la reconstrucción de la vida de Wallada".

Wallada última luna De esta manera, la autora, que intenta "ser fiel" en todo momento a la prosa poética que ha encontrado en los textos traducidos del árabe, recrea "intensamente los elementos de la Córdoba mítica --poetas, ambientes y focos--". En lo referente a la narrativa poética, Cabello añadió que "el lenguaje fue todo un reto porque creo que se mantiene el pulso hasta el final; he intentado contar las cosas a través de la herencia literaria andalusí".

'Wallada' tiene, según Cabello, dos vertientes: la histórica y la sentimental. Con respecto a la segunda, señaló que la novela recoge "desde la ilusión, hasta la decepción más absoluta, sentimientos eternos que son válidos, incluso, en el siglo XX". A tenor de los personajes y la historia, dentro de la subjetividad de la novela, cabello puso de relieve que "he intentado ser lo más fiel posible a los restos arqueológicos que he ido encontrando".

SENSUALIDAD Y EROTISMO ENTRE POETAS

La publicación recoge, además, poemas del escritor Ibn Zaydun, amante de Wallada, obra poética que, según la escritora, "tiene una enorme dureza al final". De este modo, Cabello expuso que la novela se impregna de "sensualidad" y "erotismo", así como que "Wallada, al final de su vida, evoca los buenos y malos momentos de su romance con Zaydun".

Por otro lado, preguntada por la situación de la mujer de Al-Andalus, la autora matizó que, "aunque sus vidas transcurrieran bajo los dos destinos irremediables de esclavas y libres, siempre a la sombra de los dogmas patriarcales, también supieron participar en la vida pública y contribuir brillante y decisivamente al esplendor cultural que hizo de esa tierra la capital del mundo".

En este sentido, para destacar el importante papel que desempeñó la mujer en torno a la cultura andalusí, Cabello destacó que para el cuidado de la biblioteca de al-Hakem II, contingente de 400.000 volúmenes, el califa puso su confianza en la poetisa Lubnà, dirigida por el eunuco Tarid. De este modo, añadió que "aquel tesoro, el más apreciado que el Omeya poseía, estaba compuesto por ejemplares llegados de todos los rincones del mundo".

Sin embargo, según dijo, "las calígrafas eran llamadas 'Kátibas', que solían ser esclavas ocupadas, por lo general, en la correspondencia de sus señores, haciendo las funciones de lo que hoy se conocería como secretarias". A este respecto, destacó la importancia de este hecho "si tenemos en cuenta que hablamos de mil años antes de la incorporación de las mujeres al mercado laboral".

"Pero --agregó-- la presencia femenina en el mundo de las letras no se circunscribía exclusivamente al oficio de catalogar o copiar, sino que abarcaba también las ciencias, la creación literaria y la enseñanza". Asimismo, puso de relieve que "la capital del Califato fue la ciudad con mayor número de mujeres escritoras de toda Al-Andalus, las cuales estaban divididas en tres grupos: sabias, poetisas y esclavas".

Por otro lado, la escritora aseveró que, "salvo en el caso de las nobles, el acceso de las mujeres a la poesía parece estar unida al comercio de esclavas". Finalmente, matizó que "el precio que podía alcanzar en el mercado una pieza hermosa que, además estuviera educada en el arte de la música y el canto, era un sabroso aliciente para los mercaderes de la época".

AUTORA

En poesía, Matilde Cabello ha publicado 'El fruto de aljamía', 'La tierra oscura', 'Las teas de la tarde', 'Azul reflejo', 'El culto de la espera', 'Tres cantos para un niño oscuro', 'Cenizas de otro Sur' y 'Biografías'. Así, en 2004, 'Epílogo de un sueño' --diálogo poético entre Ibn Zaydun y Wallada-- obtuvo el Premio Poeta Miguel Hernández.
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