La imprenta Sur, fundada en 1925 por Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, ha vuelto a ponerse en funcionamiento con la edición del libro 'Sobre la poesía' de Altolaguirre, coincidiendo con el centenario del nacimiento del poeta malagueño de la Generación del 27.
El diputado provincial de Cultura, Fernando Centeno, explicó en la inauguración que la Diputación Provincial de Málaga, tras conocer el cierre de la imprenta, formalizó la compra en 2001, incluyendo la maquinaria, el mobiliario, los tipos de letras e incluso la decoración original, con objeto no sólo de que los malagueños pudieran visitarla, sino también para ponerla en funcionamiento.
Así, han recreado este espacio en el Centro Cultural Provincial, donde se conservan todos los útiles originales que se usaban en este lugar y donde también se muestran algunos de los ejemplares que allí fueron impresos, entre los que se encuentran 'Perfil de aire' (1927), de Luis Cernuda; 'Orillas de luz' (1928) de José María Hinojosa, o la revista 'El arroyo de los ángeles' (1952), dedicada a los 'Poemas paradisíacos' de Vicente Aleixandre.
Centeno manifestó que el nombre de Málaga está ligado "indisolublemente a la mejor poesía española del siglo XX y con más intensidad a su generación más brillante", la del 27. En este sentido, señaló que "no son pocos los estudios publicados que dedican capítulos al protagonismo de la ciudad en la formación de algunos de los grupos más importantes de la centuria a través de revistas que son consideradas tesoros bibliográficos".
"En que esto sea así tuvieron mucho que ver los poetas malagueños de la Generación del 27 Emilio Prados, José María Hinojosa y Manuel Altolaguirre", consideró, al tiempo que afirmó que ellos, "con inteligente intuición, engancharon a la ciudad en el tren de las vanguardias artísticas y la abrieron para siempre a los aires de la más absoluta modernidad".
Según Centeno, la imprenta Sur se reveló como "un hecho capital en los excelentes logros de esta generación", pero también, después de los "dramáticos" efectos de la Guerra Civil, "en las propuestas estéticas de las nuevas generaciones herederas de su legado cultural".
Explicó que a los maestros impresores y tipógrafos que habían aprendido en Sur, Angel Cafarena y Bernabé Fernández, se sumarían en los años venideros los poetas "más destacados de la ciudad", como Alfonso Canales, Rafael León, Vicente Núñez, María Victoria Atencia y Pepe Salas, entre otros.
"Sur, rebautizada posteriormente con el nombre de Dardo, continuó su frenética actividad editora de poesía década tras década y generación tras generación, descubriendo el talento de muchos poetas de la ciudad para las artes impresoras", afirmó Centeno, al tiempo que recordó a las últimas promociones surgidas de este lugar, de las que formaban parte Rafael Pérez Estrada, José Infante, Pepe Mornoy o Rafael Inglada.
Centeno afirmó que "todos ellos, junto a Prados y Altolaguirre, como míticos fundadores y con la familia Andrade al timón, contribuyeron a la fama de Málaga como exquisito centro de edición minoritaria y artesanal, paraíso de los libros y las revistas hechas con amor y sabiduría".
Finalmente, aseveró que con la reinauguración de la imprenta, "se cierra un ciclo de 80 años de frutos obtenidos, y se abre otro que dará continuidad a la pasión de Málaga por la poesía", ya que seguirán editando libros del Centro Cultural.
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