'Patagonia Chu Chu', de Argemí

Europa Press

El argentino Raúl Argemí transita el tren de los sueños de los argentinos en plena decadencia económica en su novela 'Patagonia Chu Chu'. Este libro de aventuras, ganador del VII Premio de Narrativa Francisco García Pavón, está protagonizado por un marinero en tierra, descendiente del legendario bandido Butch Cassidy y un maquinista desempleado, que deciden asaltar un pequeño tren que recorre la Patagonía para rescatar a un camarada preso y hacerse con un sustancioso botín.

Para Raúl Argemí, este libro describe la historia de la Argentina después de la era Ménem, "donde no quedó nada", excepto un gran número de argentinos con muchos sueños por cumplir. "En la Patagonia están todos locos y este tipo de locura te ayuda a sobrellevar las situaciones más difíciles", aseguró este autor, que apuesta por las decisiones "extremas" para dar sentido a la vida.

Subidos a ese tren, que ha sobrevivido al paso del tiempo y que sigue esquivando valles y serranías en medio de la Patagonia, los protagonistas irán recorriendo paisajes, conociendo viajeros y trasnformando su vida junto al ritmo lento de la locomotora. "Lo importante no es objetivo que ellos se marcan sino caminar hacia él; intetarlo porque de ese juego saldrán de otra manera", argumentó Raúl Argemí.

SITUACIONES DISPARATADAS

Patagonia Chu Chu Convertidos en compañeros de viaje de un senador sin escrúpulos, una mujer a punto de dar a luz, un tal Heraclio Fournier y algunos turistas europeos, los protagonistas se verán envueltos en una situación tan dramática y disparatada que igual puede resolverse con un partido de fútbol o en un tiroteo.

"Me gusta la gente capaz de tomar una decisión tan extrema como convertirse en un héroe para rescatar a un compañero, y estas decisiones te permiten adquirir un sentido de trascendencia", apuntó este argentino, que acaba de ganar el XX Premio Internacional de Novela Negra Dashiell Hammet rn la Semana Negra de Gijón con su novela 'Penúltimo nombre de guerra'.

Respecto a este libro explicó que es una indagación de la propia identidad a través de un periodista, inmovilizado en un hospital tras un accidente, que sólo recuerda su nombre y su profesión. Gracias a su compañero de habitación, un hombre lleno de quemaduras tras un ritual de exorcismo que acabó con varios miembros de su familia, retrocede a los campos de exterminio de Argentina donde piensa que se encuentra la clave de su vida.

En este sentido, aseguró que 'Penúltimo nombre de guerra' y 'Patagonia Chu Chu son dos novelas antagónicas, porque la primera se centra en la muerte y la segunda es una apuesta por la vitalidad de los hombres.
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